¿Cómo capacitar a los equipos sin detener la operación de la empresa?.

Martes 03 de Noviembre 2026.

La falta de tiempo y la necesidad de mantener la cadena operativa pueden convertirse en algunos obstáculos para capacitar. Expertos entregan recomendaciones.

La capacitación de los trabajadores se ha convertido en un desafío permanente para las empresas. La transformación digital, los cambios en los procesos productivos y la aparición de nuevas herramientas obligan a actualizar los conocimientos y desarrollar nuevas habilidades que aporten a la productividad. Sin embargo, esas capacitaciones deben realizarse sin afectar el funcionamiento diario. Sobre todo durante la última etapa del año en la que, generalmente, las empresas enfrentan un mayor desgaste operativo. En muchas compañías, sacar a los trabajadores de sus funciones para participar en jornadas de formación implica reorganizar turnos, distribuir tareas y asumir interrupciones en la operación. A esto se suma que las necesidades de aprendizaje no son iguales para todos los integrantes de un equipo, por lo que los programas generales no simpre responden a los problemas que cada área enfrenta. Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), titulado Trends in Adult Learning, identificó que una de cada cuatro personas adultas enfrentó alguna barrera para participar en actividades de formación durante los 12 meses anteriores. Entre quienes quisieron capacitarse, la falta de tiempo por responsabilidades laborales o familiares y los costos estuvieron entre los principales obstáculos. Aprender sin interrumpir el trabajo Frente a este escenario, una de las alternativas es integrar la capacitación a las actividades habituales, en lugar de concentrarla en cursos o jornadas fuera del puesto de trabajo. Para Eduardo López, director ejecutivo de SmartPress (consultoría en comunicaciones), el primer paso consiste en reconocer qué aspectos de la operación requieren mejoras y vincularlos con los objetivos de la organización. “La clave está en mirar el día a día y detectar cuáles son los problemas más urgentes o qué nos frena para alcanzar los objetivos. Al cruzar las fallas actuales con los objetivos de la empresa sabemos exactamente qué enseñar. No se trata de capacitar a todos en todo sino de dar herramientas específicas a las personas que las necesitan para resolver problemas reales cuando se requiere”, dice. Este enfoque también implica revisar los formatos tradicionales de formación. En lugar de concentrar los contenidos en sesiones extensas, las empresas pueden recurrir a explicaciones breves, instancias de aprendizaje entre compañeros y materiales que permitan resolver dudas durante la ejecución de las tareas. En esa línea, López plantea que “la mejor estrategia es usar explicaciones muy cortas y enfocadas que duren solo unos minutos para que el trabajador pueda aplicar lo aprendido de inmediato. Cuando combinamos esto con espacios donde el mismo equipo comparte sus soluciones y buenas prácticas el aprendizaje se vuelve parte de la rutina y la capacitación deja de ser una interrupción”. La incorporación de estas dinámicas requiere, además, que las jefaturas identifiquen los momentos adecuados para enseñar y que exista una cultura interna que facilite compartir conocimientos. Medir los resultados en la operación Otro aspecto relevante es evaluar si las capacitaciones están generando cambios concretos. En ese sentido, el desafío consiste en establecer indicadores vinculados con las tareas que se busca mejorar. “El verdadero resultado se ve en el trabajo diario. El impacto de un entrenamiento en comunicaciones se evalúa mediante la efectividad y calidad de los mensajes corporativos entregados. La medición se refleja en la capacidad del equipo para posicionar los temas de los clientes en la prensa, redactar comunicados con mayor precisión y agilizar la gestión de crisis reputacionales”, comenta López. Aprovechar los últimos meses del año En otra vereda, desde Adecco Training & Consulting plantean que los últimos meses de 2026 son una oportunidad para impulsar programas de capacitación, formar nuevos talentos y preparar a las organizaciones para los desafíos de 2027. “La capacitación debe dejar de entenderse como un beneficio para los trabajadores y comenzar a verse como una herramienta estratégica para conectar talento con oportunidades laborales”, explica María Gabriella Battaini, directora de Adecco Training & Consulting Chile (Gestión de Personas). En esa misma línea, complementa que “muchas organizaciones están concentradas en lo que podría cambiar en el futuro, pero el desafío inmediato es aprovechar las oportunidades que existen hoy. Llegar al cierre de año sin revisar los recursos disponibles para capacitación puede significar postergar el desarrollo de competencias que las empresas necesitan con urgencia”.

Fuente: Emol.com



Agregar un comentario