Tres meses de Arrau en Seguridad: El estilo, frases, encuestas y su empoderamiento con la ACOT.

Miércoles 19 de Agosto 2026.

El ministro ha sido destacado por su carácter “dialogante” y ha aprovechado su experiencia política para afianzar lazos y concertar apoyos a proyectos clave.

Este miércoles se cumplen tres meses desde que el ministro Martín Arrau asumió como titular de la cartera de Seguridad, tras la salida de su antecesora, Trinidad Steinert, quien tuvo un intrincado paso por una de las carteras más relevantes para cumplir la promesa de seguridad del “gobierno de emergencia” del Presidente José Antonio Kast. El mininistro Arrau, de profesión ingeniero civil industrial, trabajó en el sector privado pero tomó experiencia política tras ser designado -en Piñera 2- como el primer intendente de la Región del Ñuble. También estuvo en la Convención Constitucional, militó en la UDI, luego tomó militancia en el Partido Republicano.

Cercano a Kast, a tal punto de convertirse en su jefe de campaña en la segunda vuelta, Arrau tenía una ventaja sobre Steinert: una experiencia y lazos políticos que resultan clave para concretar proyectos y propuestas. Por el contraste, no tenía experiencia previa en seguridad. Sin embargo, a tres meses de su arribo a un ministerio que era foco de atención ciudadana y pasó sus primeros meses envuelto en polémicas y críticas a la gestión, incluyendo la ausencia de un plan de seguridad, Arrau ha logrado destacar por su capacidad de diálogo, gestión, con un terreno allanado para enfrentar un momento clave: el avance de la Agenda Contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT). Esto, de la mano con un buen respaldo ciudadano, según los sondeos. Tras su nombramiento, la encuesta Black & White del 29 de mayo mostró que un 53% pensaba que traería un impulso positivo en seguridad. El 14 de junio, la encuesta Criteria lo situó como el ministro mejor evaluado del gabinete, con un 56% de aprobación, muy cerca de uno de los que ha logrado permanecer como “favoritos”, el titular de Vivienda, Iván Poduje. El sondeo más reciente de Criteria, del 2 de agosto, lo sitúa con un 45% de aprobación positiva o muy positiva. Política de seguridad Una de las primeras materias que Arrau quiso despejar apenas arribó a Seguridad fue la duda por si existía o no un plan en la materia. El ministro dijo ante la prensa apostada en La Moneda que utilizaría la Política Nacional de Seguridad del gobierno del ex Presidente Gabriel Boric.

“Hay que recordar que la ley 21.730, que tiene poco más de un año, que es la que crea este ministerio, obliga a varias cosas. Lo primero es que existe una Política Nacional de Seguridad Pública, esa está vigente, la promulgó el ex Presidente Boric, dura 6 años, y nosotros creemos que esa política es suficiente, es amplia, da espacio para ciertas políticas, para ciertos planes, programas, en fin, que se puedan implementar en el futuro. Por tanto, en nuestra posición vamos a operar bajo esa política que hoy día está vigente, que le quedan más de 5 años de funcionamiento”, dijo Arrau. Desde entonces, el ministro ha fijado postura, señalando en varias oportnidades que la seguridad es una política de Estado. Si bien hasta hace poco la oposición ha seguido cuestionando que pese a las múltiples críticas de Kast hacia la gestión en seguridad de Boric, hoy usan esa Política Nacional -una de las últimas voces fue la exministra vocera de Gobierno- Camila Vallejo, de todos modos Arrau ha logrado poner su propio sello. En la Cuenta Pública del 1 de junio, el Presidente Kast destacó como un eje clave la seguridad y anunció una batería de proyectos, y al día siguiente Arrau estaba en el Senado dando a conocer cuál sería la estrategia. “Dialogante” y “disciplinado” Arrau tenía otro desafío clave: marcar diferencias comunicacionales con la gestión de Steinert. Si bien a la exministra sí se le vio en terreno, Arrau logró equilibrar su presencia entre el edificio de Teatinos 220, diversos operativos policiales, pautas y el Congreso. En las primeras 72 horas al mando de Seguridad, el ministro se reunió con los altos mandos de las policías y Gendarmería, también tuvo un encuentro con el general Juan Francisco González, director del Centro Integrado de Coordinación Policial (CICPOL), y con parlamentarios como el presidente de la Comisión de Seguridad Ciudadana de la Cámara, el diputado Cristian Araya (Republicano) y el también integrante de la comisión, diputado Enrique Bassaletti (Republicano).

Arrau comenzó a instalarse como una figura dialogante, “disciplinado” y “metódico”. También ha sabido aprovechar la buena relación que mantiene con Chile Vamos, un bastión clave para la gestión del Gobierno. Justamente este lunes fue la instancia donde el ministro invocó esos lazos para convencer al presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, para apoyar la reforma constitucional en seguridad que esa misma tarde fue ingresada al Senado. El día anterior, en una entrevista, el parlamentario había mostrado reparos a respaldar la reforma porque “dañan la institucionalidad”. Tras el comité político, el timonel gremialista salió sonriente, convencido de apoyar la reforma y agradeció a Arrau por ser “un ministro que escucha, un ministro abierto a trabajar en equipo. Esas cosas son fundamentales para que podamos avanzar en una agenda que todos compartimos, que es una agenda de seguridad que tiene que ser profunda”. Desde su llegada a Seguridad, conocedores de las rutinas del ministro comenzaron a destacar que llegaba muy temprano al ministerio y se iba tarde. En febrero de este año, cuando Arrau estaba ad portas de tomar la cartera de Obras Públicas (MOP), respondió a las críticas del entonces Presidente Boric por los dichos de Kast sobre la batalla cultural y la pelea contra los “ismos”. “También es una batalla cultural estar trabajando, trabajando antes de asumir, llegar temprano a la oficina”, lanzó Arrau en la oportunidad. Relación con el Congreso Siguiendo una rutina que ha mantenido desde que asumió el cargo, el ministro Arrau destaca por llegar temprano a las comisiones y permanecer durante varias horas en el Congreso Nacional. Todo ello, pese a que no es particularmente afín a asistir a las corporaciones, como él mismo reconoció en una entrevista con Tolerancia Cero.

Por otra parte y a diferencia del exministro de Hacienda Jorge Quiroz, quien acostumbraba asistir regularmente al comité de diputados de la UDI, Arrau ha optado por una estrategia distinta. Cada vez que llega al Congreso suele reunirse con un comité diferente del oficialismo, buscando mantener canales de diálogo con los distintos sectores de la coalición. Si bien la reforma constitucional de seguridad recién comienza su tramitación y todavía queda un largo camino legislativo por recorrer, por lo que aún hay tiempo para que el titular de Seguridad fortalezca lazos de confianza con parlamentarios de distintos sectores, en su entorno lo describen como una persona pragmática. Así, aseguran que si debe conversar con legisladores de cualquier partido para sacar adelante los proyectos del Gobierno, lo hará. En esa línea y durante las últimas semanas, el ministro se ha reunido con la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), y durante este martes sostuvo un encuentro con la bancada del Partido Nacional Libertario en la oficina de la Segpres ubicada en la Cámara de Diputados. En la cita, los parlamentarios libertarios le transmitieron sus diferencias y aprensiones respecto de algunos aspectos de la reforma constitucional. Tras la reunión, el diputado Pier Karlezi valoró el intercambio y señaló que “le dimos a conocer al ministro nuestras aprehensiones sobre las reformas constitucionales. Llegamos a ver puntos de encuentro, a otras cosas que tenemos que seguir discutiendo”. Crimen organizado y situación de cárceles En el inicio de este “segundo tiempo”, luego de que el Senado despachara la “megarreforma” del Ejecutivo, y seguidamente el Gobierno presentara la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT).

Arrau tiene ahora por delante la tarea de sacar adelante una treintena de proyectos de ley y la reforma constitucional que busca consagrar en la Carta Fundamental el deber del Estado de resguardar la seguridad pública. Junto a la reforma constitucional también se ingresaron proyectos de ley como el que tipifica como delito la instalación de barricadadas y el que crea el Sistema Nacional de Registros de ADN. Recientemente, el ministro abordó la situación de las cárceles en Chile, donde analizó la situación de El Salvador, modelo implementado por el presidente Nayib Bukele es el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot). Al referirse a las condiciones de las cárceles chilenas, el ministro enfatizó que “es desgarrador el abandono del Estado en las cárceles, el abandono del Estado en Gendarmería”. Y agregó: “Y es triste ver, no es que defienda la política del presidente Bukele y sus cárceles, pero si yo fuera preso, preferiría estar en una de esas cárceles allá que en una que tenemos nosotros acá”.

Fuente: Emol.com



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