Las proyecciones con megarreforma del Gobierno: Crecimiento de 3,7% en 2027 y deuda bajo 45% del PIB.

Miércoles 15 de Julio 2026.

Para este año, en tanto, Hacienda asumió que el PIB se expandirá menos de 2%.

El Ministerio de Hacienda, a través de la Dirección de Presupuestos (Dipres), actualizó su escenario macroeconómico y fiscal para este año y el período 2027-2030, incorporando por primera vez el efecto que tendría la aprobación del proyecto de ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social -o megarreforma-. La Dipres publicó anoche -y sin una exposición ante el Congreso, como es costumbre- el Informe de Finanzas Públicas (IFP) del segundo trimestre, el cual fue dado a conocer en la antesala de la votación de la iniciativa en el Senado (que se votará esta tarde), plantea dos escenarios: uno base, sin la reforma, y otro que considera su implementación, mostrando diferencias relevantes en crecimiento económico, trayectoria de la deuda y recaudación fiscal. El informe también ajustó las perspectivas para 2026, reconociendo un inicio de año más débil de lo esperado. En ese contexto, el Gobierno redujo su estimación de crecimiento para este ejercicio desde 2,1% a 1,8%, atribuyendo el cambio principalmente al menor desempeño de la minería, la pesca y a una demanda interna más moderada.

La nueva estimación del Ejecutivo sigue ubicándose por encima de las proyecciones más recientes del Banco Central, cuyo IPoM prevé un crecimiento entre 1% y 1,75%, mientras que la Encuesta de Expectativas Económicas proyecta una expansión de apenas 1,3%. Sin embargo, e igual como lo ha manifestado el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, hacia adelante el Ejecutivo mantiene una visión más optimista. En el escenario base proyecta una recuperación de la actividad hasta un crecimiento de 2,8% en 2027, mientras que con la aprobación de la también denominada “ley miscelánea” estima que el PIB se expandirá 3,7%, impulsado por una mayor inversión, acumulación de capital y productividad. El informe sostuvo que ese mayor dinamismo no solo elevaría el crecimiento potencial de la economía durante los próximos años -proyecta que hacia 2030 el país podría mantener tasas de crecimiento cercanas al 3,5%-, sino que también permitiría mejorar la recaudación fiscal y contener la trayectoria de la deuda pública, uno de los principales objetivos de la estrategia fiscal del Gobierno. En el escenario base, en tanto, la Dipres también mejoró las proyecciones de ingresos respecto del informe anterior gracias al mayor precio esperado del cobre y al aumento de las rentas de la propiedad, aunque advierte que parte de ese efecto es compensado por una menor tributación del resto de los contribuyentes. Aun así, la Dipres advirtió que el cumplimiento de las metas fiscales exigirá mantener un estricto control del gasto durante los próximos años, ya que las holguras fiscales seguirán siendo negativas hasta el término de la actual administración. Deuda Las diferencias entre los escenarios con y sin megarreforma también se reflejan en la evolución de la deuda pública. Sin la aprobación de la reforma, y considerando el gasto actualmente comprometido, la deuda bruta seguiría aumentando hasta superar el nivel prudente de 45% del PIB en 2029, alcanzando 45,5% en 2030. En cambio, si el gasto se ajusta a las metas del balance estructural fijadas por el Gobierno, la deuda se mantendría bajo ese umbral durante todo el horizonte de proyección, cerrando 2030 en 44,1% del PIB. El escenario que incorpora la aprobación del proyecto mejora aún más esa trayectoria. De acuerdo con la Dipres, la mayor actividad económica reduce las necesidades de financiamiento y permite que la deuda permanezca bajo el 45% del PIB durante todo el período de la actual administración, tanto con gasto comprometido como bajo el escenario compatible con la meta fiscal. El desafío fiscal continúa Junto con actualizar las proyecciones macroeconómicas, el informe incorpora oficialmente las metas fiscales definidas para el período presidencial. El director de Presupuestos, José Pablo Gómez, afirmó que estas corresponden a “metas exigentes, pero realistas y posibles, que muestran un compromiso claro con la convergencia hacia el balance en el mediano plazo y la estabilización de la deuda, cuyo nivel ancla se mantiene en 45% del PIB”. En esa línea, el Ejecutivo proyecta que el déficit efectivo llegará a 2% del PIB este año y el déficit estructural a 2,6%, cifras mejores que las previstas en el informe anterior gracias al mayor aporte de los ingresos provenientes del cobre y el litio, junto con un esfuerzo adicional de contención del gasto. No obstante, la Dipres reconoce que las holguras fiscales seguirán siendo negativas entre 2027 y 2030, fluctuando entre -0,2% y -0,5% del PIB, por lo que cumplir las metas requerirá mantener una política permanente de control del gasto y fortalecimiento de los ingresos.

Fuente: Emol.com



Agregar un comentario