¿Eres un buen jefe o estás forzando la renuncia del talento que lideras? Expertos detallan qué errores no soportan los trabajadores.

Miércoles 17 de Junio 2026.

Si bien factores como el sueldo siguen siendo relevantes para mantener a un colaborador en la organización, la relación con las jefaturas cobra cada vez más importancia.

Retener a los trabajadores más valiosos se ha transformado en uno de los principales desafíos para las pequeñas y medianas empresas, especialmente cuando se trata de competir con grandes organizaciones que cuentan con mayores incentivos laborales. Es en ese escenario que la labor de los líderes cobra una importancia mayor. Si bien factores como el sueldo siguen siendo relevantes, expertos destacan que la relación con las jefaturas y las oportunidades de desarrollo profesional tienen un peso más alto al momento de decidir permanecer o buscar nuevos horizontes laborales. De hecho, los especialistas aseguran que una mala experiencia con los líderes directos suele estar entre las razones más frecuentes detrás de una renuncia. Falta de retroalimentación, comunicación deficiente, ausencia de reconocimiento y pocas posibilidades de crecimiento son algunos de los elementos que terminan deteriorando el compromiso de los colaboradores. Según explica Ignacio Orellana, CEO de Sistemo (empresa tecnológica), “uno de los errores más comunes de liderazgo que termina motivando la salida de colaboradores valiosos es no entregar una visión clara sobre hacia dónde pueden avanzar en sus carreras dentro de la empresa. A eso se suma la falta de retroalimentación, tanto sobre sus aciertos como sobre sus debilidades, y la sensación de no contar con el respaldo de sus jefaturas frente a clientes externos o internos”. “En ese sentido, creo que las jefaturas debemos ser los principales críticos de nuestros equipos —para lo bueno y para lo malo—, pero siempre a puertas cerradas. Hacia afuera, en cambio, debemos ser sus principales defensores”, añade. A ello agrega que “respecto de las remuneraciones, sin duda son importantes, pero tienden a tener un impacto más secundario cuando lo anterior está bien cubierto. Muchas veces, lo que más pesa no es solo cuánto gana una persona, sino si se siente valorada, apoyada y con espacio para crecer”. Roberto Maldonado, ingeniero en Marketing Digital que asesora a empresas y cuenta con un equipo a su responsabilidad, agrega que “los liderazgos tienen una responsabilidad distinta. Cargar con expectativas del equipo y sus temas laborales y personales es demandante. Pero eso no significa ‘tirar la toalla’”. “Cuando los jefes no están a la altura de sus equipos, se nota y se siente en los trabajadores. Falta de apoyo, poco reconocimiento e instrucciones contradictorias pueden marcar mucho la diferencia”, sigue Maldonado. El peso de la relación con las jefaturas Para los especialistas, la relación entre jefe y trabajador es un aspecto determinante en la permanencia de los colaboradores, especialmente tras los cambios que introdujo el teletrabajo en las dinámicas laborales después de la pandemia. “La relación entre jefe y trabajador es clave a la hora de decidir permanecer o renunciar a una empresa”, sostiene Orellana. En ese contexto, Orellana explica que la disminución de las instancias de interacción presencial redujo espacios de confianza, cercanía y retroalimentación, elementos que resultan fundamentales para fortalecer los vínculos dentro de las organizaciones. “Por eso, instancias como reuniones periódicas uno a uno —los 1:1— son muy útiles, no solo para hacer seguimiento de resultados, sino también para abrir espacios de conversación y retroalimentación en ambas direcciones. Esto permite entender mejor cuáles son las fortalezas y debilidades de la relación”, comenta Orellana. En ese sentido agrega que “digo ‘relación’ porque también es muy importante que la jefatura reciba retroalimentación por parte del trabajador. Hay aspectos que siempre pueden mejorar, como las metas que se definen, los estilos de liderazgo, la comunicación o las oportunidades de desarrollo. Los jefes no nacimos sabiendo cómo ser buenos jefes, y cada relación trabajador-jefatura puede requerir su propia dinámica”. Maldonado complementa que “mantener una relación cercana con los colaboradores se vuelve fundamental. Tanto a nivel profesional como personal. Conocer sus inquietudes, saber sus expectativas y sus problemas puede ayudar mucho a mantener un equipo en armonía”. Las claves del liderazgo actual Frente a este escenario, el CEO de Sistemo sostiene que el liderazgo actual exige una mirada más integral sobre las necesidades de los trabajadores. “A diferencia de los liderazgos más tradicionales, creo que ser un buen líder hoy requiere preocuparse activamente de mantener motivados a los trabajadores y de que estén contentos de ir a trabajar. Muchas veces le digo a mi equipo: “una de mis principales preocupaciones es que ustedes estén bien”, dice Orellana. En ese sentido prosigue afirmando que “si bien la remuneración es importante (¿cómo no?), los trabajadores valoran cada vez más otros aspectos al momento de decidir si permanecer o no en una empresa. Muchos de esos factores están relacionados con temas más blandos, como el clima laboral, la relación con sus jefaturas, la flexibilidad asociada a la confianza, el sentido del trabajo e incluso elementos que pueden parecer más triviales, como la ubicación o las características de la oficina”. Por último, “una de las preguntas que siempre recibo en las evaluaciones anuales del equipo es: ‘¿cuáles son mis oportunidades de crecimiento en la empresa?’. Esta pregunta es especialmente desafiante para las pymes, donde la estructura organizacional más limitada no siempre permite que las personas estén en crecimiento continuo. Ahí, nuestra responsabilidad como líderes es ser honestos con nuestros equipos respecto de cuál es la visión que tiene la compañía para su desarrollo y cuáles son las oportunidades reales que existen para seguir creciendo”, cierra.

Fuente: Emol.com



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