Ícono del sitio Calev Consulting Spa

Análisis a la salud del Seguro de Cesantía: La herramienta que el Gobierno planea usar para financiar Sala Cuna.

Miércoles 17 de Junio 2026.

Expertos afirman que es “indispensable” revisar la sostenibilidad del fondo de cesantía.

Las esperadas indicaciones al proyecto de sala cuna que ingresó el Gobierno de José Antonio Kast instaló al Seguro de Cesantía en el centro de la discusión. Es que el punto de mayor discusión dice relación con la fórmula de financiamiento de la iniciativa. El Ejecutivo propuso una nueva cotización de 0,35% de cargo del empleador, pero compensada íntegramente con una rebaja equivalente en el aporte que hoy realiza ese mismo empleador al Seguro de Cesantía.

La fórmula busca que la medida tenga “costo cero” laboral. En concreto, la indicación contempla reducir 0,2 puntos porcentuales de las cotizaciones destinadas a las Cuentas Individuales de Cesantía y 0,15 puntos del Fondo de Cesantía Solidario. Así, a diferencia del proyecto impulsado por Gabriel Boric, que proponía una cotización de 0,3% adicional a cargo del empleador, la actual propuesta no incrementaría el costo laboral directo, sino que reasignaría parte del financiamiento que hoy va al seguro. “Se desviste un santo para vestir otro”, han cuestionado desde la oposición el hecho de que se uso al Seguro de Cesantía para financiar el proyecto de sala cuna. Según defendió esta mañana el ministro del Trabajo, Tomás Rau, esto no se trata de “un retiro de fondos”, sino que de una “reducción en la cotización” y cuyo impacto significaría una reducción del 7% en las cuentas individuales del Seguro de Cesantía. Pero, ¿cómo opera este seguro? El Seguro de Cesantía es un instrumento de seguridad social administrado por AFC Chile, cuyo objetivo es proteger a los trabajadores en sus periodos de desempleo. Consta de una cotización del 3% con cargo al empleador y es obligatorio para todos los trabajadores mayores de 18 años con contrato indefinido, a plazo fijo, por obra o servicio determinado desde el 2 de octubre de 2002, en tanto, es voluntario para quienes tenían contrato vigente antes de esa fecha. El sistema entrega prestaciones económicas y sociales a los trabajadores cesantes afiliados que hayan prestado servicios bajo el Código del Trabajo, el estatuto de los asistentes de la educación pública o como trabajadores de casa particular. En cambio, quedan excluidos los funcionarios de las Fuerzas Armadas y de Orden, trabajadores del sector público, independientes, personas con contrato de aprendizaje y pensionados, salvo quienes reciben pensión por invalidez parcial o continúan trabajando como trabajadores de casa particular. Dos fondos y US$16 mil millones El primero es la Cuenta Individual de Cesantía, conocida como CIC, que funciona como un ahorro individual cuyos recursos son propiedad de cada trabajador afiliado. El segundo es el Fondo de Cesantía Solidario, o FCS, que garantiza por ley prestaciones mínimas para trabajadores de menores ingresos. A diciembre de 2025, los fondos de cesantía acumulaban un patrimonio de $14.337.972 millones (cerca de US$16 mil millones), lo que representó un crecimiento de 10,3% frente al cierre de 2024. De ese total, un 74,8% correspondía a Cuentas Individuales, un 24,5% al Fondo de Cesantía Solidario y un 0,7% a recaudación en proceso. Además, al cierre de 2025, había 11.904.919 trabajadores afiliados al Seguro de Cesantía y 5.274.984 trabajadores cotizantes. Durante ese año se registraron 1.380.520 solicitudes de beneficio por cesantía y se pagaron 3.009.431 giros. En total, los beneficios desembolsados llegaron a $1.692.782 millones, con un aumento de 5,2% respecto de 2024. La administración del sistema está en manos de la Sociedad Administradora de Fondos de Cesantía de Chile III S.A., cuyos accionistas, al 31 de diciembre de 2025, eran Sura Asset Management Chile S.A. y Metlife Chile Inversiones Ltda., ambas con 36,65%; AFP Cuprum S.A., con 16,70%; y AFP Planvital S.A., con 10%. En 2025, la administradora cerró el ejercicio con una utilidad de $6.943 millones, superior a los $4.090 millones registrados en 2024. Sus ingresos crecieron 14,5% y sus gastos aumentaron 5,5%. Además, reportó una posición económica sana, con $17.620 millones en activos financieros al cierre del ejercicio, sin deuda bancaria y con patrimonio adecuado para enfrentar sus requerimientos normativos. ¿Qué dicen los expertos? Así, ante el plan del Ejecutivo de usar parte de la cotización del seguro para financiar la sala cuna, la economista Soledad Hormazábal sostuvo a Emol que, antes que nada, “es indispensable revisar los estudios de sostenibilidad del fondo de cesantía”, ya que, si bien el seguro fue “muy superavitario”, se han introducido modificaciones que elevaron sus egresos. Según explicó, en 2023 se aumentaron los beneficios y se redujeron los requisitos de acceso, mientras que la reforma de pensiones incorporó el Seguro de Lagunas Previsionales, también financiado con cargo al Seguro de Cesantía. A ello se sumaría ahora la reforma de Sala Cuna Universal, que —según indicó— “aumentaría la presión sobre el seguro al reducir aproximadamente en 12% los aportes que recibe”. “Es muy importante tener claro que el Seguro de Cesantía seguirá siendo sustentable, ya que de lo contrario el Estado debe aportar al fondo solidario y sabemos que las finanzas públicas se encuentran en una situación delicada.” Soledad Hormazábal, economista “Es muy importante tener claro que el Seguro de Cesantía seguirá siendo sustentable, ya que de lo contrario el Estado debe aportar al fondo solidario y sabemos que las finanzas públicas se encuentran en una situación delicada”, advirtió Hormazábal. En una línea similar, Juan Bravo, director del Observatorio del Contexto Económico de la UDP, señaló que, aunque la minuta del Gobierno plantea que los fondos de cesantía cuentan con holgura suficiente para resistir la rebaja sin poner en riesgo su sustentabilidad de largo plazo, es clave que la Superintendencia de Pensiones publique un nuevo estudio actuarial que demuestre ese punto. Además, Bravo advirtió que la reducción de 0,2 puntos en la cotización destinada a la Cuenta Individual de Cesantía implica que el trabajador acumulará ahorro a un ritmo menor para enfrentar una eventual pérdida de empleo. Según planteó, esto “puede afectar el monto a recibir de una porción de los trabajadores” ante dicha contingencia.

Fuente: Emol.com

Salir de la versión móvil