- 3 Junio, 2026
- Posted by: CALEV Consulting
- Categoría: Artículos
Miércoles 03 de Junio 2026.
A casi un año de la cumbre internacional, Pedro Sánchez (España), Gustavo Petro (Colombia), Lula da Silva (Brasil) y Yamandú Orsi (Uruguay) atraviesan complejos escenarios al mando.
“Democracia Siempre” fue el nombre de la cumbre internacional organizada el año pasado por el entonces presidente Gabriel Boric. La instancia reunió a cinco jefes de Gobierno representantes del progresismo con la finalidad de discutir y elaborar una serie de directrices en torno al panorama político en Iberoamérica. El 21 de julio de 2025 llegaron al Palacio de La Moneda los presidentes Pedro Sánchez (España), Gustavo Petro (Colombia), Yamandú Orsi (Uruguay) y Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil).
En la cita, que marcó el debut del mandatario frenteamplista como anfitrión en una cumbre multilateral, los ejes principales fueron: el fortalecimiento de la democracia y el multilateralismo; la reducción de las desigualdades; y la lucha contra la difusión de desinformación, así como la regulación de tecnologías emergentes. ¿La singularidad al día de hoy? Todos los presidentes que dijeron presente enfrentan actualmente difíciles momentos al mando, desde presiones políticas y baja aprobación en encuestas, a complicados estados de salud y polémicas personales. Pedro Sánchez y las múltiples acusaciones de corrupción No hay dudas de que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, enfrenta sus días más difíciles. Pasan los meses y el Mandatario ha debido dar cara a los múltiples casos de corrupción que involucran tanto a su círculo más cercano como a su colectividad, el Partido Socialista (PSOE), lo que ha llevado a la oposición representada por el Partido Popular (PP) y Vox a exigir su dimisión y llamar a elecciones anticipadas. El jefe de Gobierno, que termina su periodo a mediados del próximo año, ha descartado dar un paso al costado.
Uno de los casos más recientes que dinamita la ofensiva sobre el Mandatario es la investigación sobre el expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, uno de los referentes de Sánchez. La crisis escaló luego de que la policía allanara la sede de la colectividad oficialista en el marco del caso Plus Ultra, que indaga el rescate de 53 millones de euros concedido por el Gobierno en 2021 a la aerolínea Plus Ultra. Esta suma habría sido utilizada para blanquear dinero proveniente de operaciones presuntamente corruptas relacionadas con altos funcionarios del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. En esa investigación, la Audiencia Nacional imputó a Zapatero por los delitos de presunta organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental, en una investigación que indaga cobros de comisiones ilegales vinculados a ese préstamo dado a la compañía aérea, además de 1,9 millones de euros recibidos por el entorno de Zapatero —incluida la empresa de sus hijas—. De acuerdo con el Juez José Luis Calama, el expresidente español sería el “líder” de la red delictiva. Posteriormente, agentes de la Guardia Civil allanaron la sede del PSOE y recabaron documentos en el marco de la investigación contra la exmilitante Leire Díez, acusada de estar en el centro de “una trama dirigida a desestabilizar los procedimientos judiciales que afectaban” al Partido Socialista y al Gobierno, según un comunicado de la Audiencia Nacional.
A ello se suman casos de mayor envergadura, como la investigación al exministro de Transportes (2020-2021), José Luis Ábalos, mano derecha de Pedro Sánchez en el PSOE en su momento y quien es investigado en el denominado caso Koldo. En él, se indaga la existencia de indicios de su presunto papel principal en una trama de adjudicación irregular de contratos públicos, especialmente de mascarillas durante la pandemia. Al exfuncionario se le acusan indicios de delitos de organización criminal, tráfico de influencias, cohecho y malversación. Por otra parte, dos denuncias del sindicato Manos Limpias, ligado a Vox, vinculan al círculo familiar de Sánchez con polémicas que no han pasado desapercibidas por el ojo público. En una de ellas se acusa a su esposa, Begoña Gómez, del presunto uso de su posición en la Moncloa para favorecer a un privado con contratos públicos, encausándola en delitos de presunto tráfico de influencias y corrupción en los negocios. Además, se investiga la presunta contratación irregular de su hermano, David Sánchez, en la Diputación de Badajoz (oeste de España), donde ocupó el puesto de coordinador de las Actividades de los Conservatorios y posteriormente cargos vinculados a Artes Escénicas. La investigación analiza si en la creación y adjudicación de esa plaza pudieron cometerse delitos de prevaricación administrativa y tráfico de influencias. Es decir, que el puesto se haya creado específicamente para él. Denuncia de fraude de Petro tensiona elecciones en Colombia Otro que enfrenta un polémico momento es el Mandatario colombiano, Gustavo Petro, quien el domingo desconoció los resultados preliminares de las elecciones presidenciales, los cuales, con más de 10 millones votos, dieron como el más votado al derechista Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, por sobre el candidato oficialista, Iván Cepeda.
Ante esto, Petro, quien deja el poder este año, señaló no aceptar los resultados del preconteo, afirmando que al ser elaborados por la Registraduría Nacional -lo cual no otorga validez jurídica-, se basa en un software que presenta inconsistencias respecto al censo electoral. Las declaraciones fueron criticadas por el amplio espectro político, desatando una enorme polémica en Colombia. Quien sí respaldó a Petro en un principio fue Cepeda, quien se sumó a las acusaciones al denunciar un supuesto “desfase” de 885.000 personas en el censo electoral. Horas después, dio marcha atrás al reconocer que su campaña no encontró “evidencias sobre hechos de una dimensión o profundidad que merezcan un pronunciamiento sobre eventuales irregularidades”. Además, el escrutinio oficial entregado la mañana del martes coincidió con el conteo del domingo, es decir, 10,3 millones de votos (43,74 %) para De la Espriella, y 9,6 millones (40,90 %) para Cepeda. Sin embargo, Gustavo Petro insistió en sus acusaciones.
La denuncia del líder izquierdista recae en que la Registraduría Nacional tiene un censo de 41.421.973 electores dentro y fuera de Colombia, pero el cual “cinco días antes de las elecciones” fue modificado para subirlo a 42.307.373. Los resultados electorales coinciden con la baja aprobación que arrastra Petro en el último tiempo, gatillada por factores que inquietan a la ciudadanía, tales como las constantes crisis internas en su gabinete y el aumento de la violencia en el país. Ahora, con la confirmación en el escrutinio de los datos del conteo inicial de votos, la institución “avanza de manera decidida en la organización de la segunda vuelta presidencial”, que disputarán el 21 de junio De la Espriella y Cepeda. Lula, su enfermedad y un Flávio Bolsonaro que sube en las encuestas Un escenario delicado es el que atraviesa el presidente de Brasil, Lula da Silva (80), quien además de pasar por un complejo momento en su salud, ha visto cómo sus posibilidades de seguir en el poder bajan mientras sube la popularidad en los sondeos presidenciales de Flávio Bolsonaro -hijo del exmandatario, Jair Bolsonaro-. Fue la semana pasada cuando, de acuerdo a lo informado por el Hospital Sírio-Libanês, según señaló El País, el presidente de Brasil inició un tratamiento de radioterapia preventiva en el cuero cabelludo, luego de que el mes pasado fuera sometido a una cirugía para retirar una lesión cancerígena, la cual correspondía a un tipo de cáncer de piel de menor gravedad. De acuerdo con los medios locales, deberá someterse a un total de 15 sesiones durante las próximas tres semanas.
Los problemas con su piel no son los primeros inconvenientes en la salud del líder izquierdista. En 2011, Lula superó un cáncer de laringe tras someterse a tratamientos de quimioterapia y radioterapia, y el último tiempo, desde el inicio de su actual Gobierno en enero de 2023, ha debido enfrentar diversos problemas de salud, de los cuales destaca una operación por una hemorragia intracraneal derivada de una caída sufrida en la residencia oficial. Las nuevas complicaciones en la salud del Mandatario surgen a menos de cinco meses de las elecciones presidenciales en Brasil, en donde desde el año pasado Lula ha perdido terreno constantemente, hasta el punto de llegar a un escenario incierto para el poder brasileño. Esto coindice con la irrupción del senador Flávio Bolsonaro como candidato presidencial, quien ha recibido apoyo del mandatario estadounidense, Donald Trump, y ha ido acrecentando su popularidad en las encuestas frente al referente izquierdista. Si hace un año la reelección de Lula era lo más probable, este año sondeos de opinión llegaron a mostrar un empate técnico entre ambas figuras políticas. Ahora bien, según la más reciente encuesta de Datafolha, Lula mostró un repunte al obtener un 47% de los votos frente al 43 % de Bolsonaro en una eventual segunda vuelta, ampliando ligeramente la distancia. Con todo, el escenario no deja de ser complejo. Orsi y un polémico descuento El Presidente uruguayo, Yamandú Orsi, quedó envuelto en los últimos días en una polémica en medio de un complejo momento marcado por el aumento de la desaprobación popular. Incluso, el Mandatario terminó ofreciendo disculpas públicas. Según detectó radio Carve en la declaración jurada de Orsi, el líder izquierdista compró una camioneta de alta gama con un descuento de unos 25.000 dólares (22,3 millones de pesos chilenos) días antes de asumir la presidencia en marzo de 2025.
La presidencia presentó la boleta de la compra de 54.000 dólares, unos 25.000 dólares menos que el precio que tenía el vehículo en el mercado en febrero de ese año. Ante ello y en un mensaje difundido por la presidencia, Orsi admitió que “hay dudas sobre el cómo y el por qué” de la compra del vehículo marca Hyundai. “Pido disculpas si mi proceder ofendió o lesionó los intereses de algún individuo o colectivo”, señaló el Presidente izquierdista. Orsi explicó que decidió la compra previo a asumir como presidente por presentar “las características apropiadas para el nuevo desafío” y porque consideró “razonable” el precio del vehículo. “Si algún organismo contralor considera que cometí un error, me haré cargo. Y si se entiende que debo pagar la diferencia entre el costo real y el valor actual del mercado, lo haré sin demora”, puntualizó. La polémica llega a complicar aún más el difícil “momentum” de Orsi, quien registró una desaprobación del 46% durante el segundo bimestre de este 2026, mientras que el apoyo llegó al 29%, según una encuesta publicada el 18 de mayo por la consultora Factum.
Fuente: Emol.com
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