Del “emprendedor orquesta” al liderazgo estratégico: El cambio que deben impulsar las pymes.

Viernes 29 de Mayo 2026.

Especialistas advierten que concentrar todas las decisiones en el fundador aumenta el riesgo de burnout y limita el crecimiento del negocio. Conoce cómo cambiar este fenómeno.

En las pequeñas y medianas empresas la figura del fundador muchas veces se convierte en el motor del negocio. Desde la toma de decisiones diarias, hasta la contratación de colaboradores e incluso inversiones de la compañía, todo pasa por los ojos del líder de la empresa. Sin embargo, el llamado modelo del “fundador orquesta” está en retroceso debido al burnout o síndrome del “trabajador quemado”, fenómeno que se manifiesta cuando el desgaste laboral afecta al trabajador al punto de causar patologías físicas y mentales. Según los expertos, esta condición puede aumentar el riesgo de sufrir trastornos como depresión, insomnio y agotamiento excesivo, entre otros. De ahí que el modelo del “emprendedor orquesta” ya tiene sus días contados. Según Harvard Business Review, más del 50% de los fundadores sufren burnout, y datos de Gallup indican que no delegar limita el crecimiento hasta en un 33%. Al respecto, Jorge Luis Suárez, director del Magíster en Dirección de Empresas de la Universidad Autónoma, explica que este temor a soltar las riendas es frecuente pero contraproducente. “El problema -dice- es confundir calidad con control personal absoluto. Cuando el fundador lo concentra todo, el negocio deja de depender de una ventaja institucional y pasa a depender de una persona, generando fragilidad y reduciendo la rentabilidad potencial”, dijo. En ese sentido, añade que la doctrina de la administración dicta que la función directiva es coordinar y desarrollar personas, no ejecutar la operación. En Chile, donde las PYMES enfrentan brechas de productividad, es urgente es construir estructura organizacional. Además, la salud mental juega un rol crítico. Al respecto, Michael Gerber, consultor estadounidense, conferencista internacional y autor del best-seller mundial de negocios El mito del emprendedor, advierte sobre las consecuencias de esta centralización: “La mayoría de los emprendedores no tienen realmente una empresa; lo que tienen es un trabajo, el peor trabajo del mundo porque su jefe es un maníaco del control. Si tu negocio depende 100% de ti para funcionar, no eres un empresario, eres un autoempleado atrapado en un sistema que tú mismo creaste. El burnout nace cuando olvidas que el propósito de tu vida no es servir a tu negocio, sino que tu negocio te sirva a ti”, comenta. Ruta hacia un modelo rentable Para migrar hacia una mentalidad sistémica, los especialistas sugieren enfocar los esfuerzos en cinco pilares estratégicos: 1. Tiempo estratégico: Eliminar “tareas Frankenstein” que consumen horas pero no generan valor. 2. Sistematización de procesos: Documentar operaciones. Basándose en la teoría del stewardship, Suárez argumenta que “las personas actúan con responsabilidad cuando hay confianza y autonomía. El riesgo real es que el conocimiento crítico esté en una sola persona”. 3. Estructura de futuro: Diseñar organigramas basados en objetivos a mediano plazo, no en resolver la urgencia del día. 4. Delegación y empoderamiento: Aceptar que “nadie lo hará exacto a mí” no significa “nadie puede hacerlo bien”. Se debe aplicar una delegación progresiva (procesos acotados, metas claras y KPI), permitiendo al equipo alcanzar autonomía e impacto real. 5. Adopción tecnológica y gestión del cambio: Herramientas como un CRM o sistemas de facturación no funcionan si se mantienen los mismos vicios internos de desorden.

Fuente: Emol.com



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