Jueves 29 de Octubre 2026.
El Gobierno aún no zanja su incorporación a la primera instancia, manteniéndose por ahora como observador
En calidad de “observador”, así ha decidido -por ahora- mantenerse Chile en la Coalición contra los Carteles de las Américas (A3C), impulsada por la administración del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para enfrentar el crimen organizado y el narcotráfico en la región. Con el fin de ratificar aquello, el Gobierno envió en su representación al subsecretario del Interior, Máximo Pavez, quien participó en el encuentro en República Dominicana. Esto mientras en paralelo, La Moneda sigue evaluando los aspectos jurídicos y políticos de formar parte de la instancia.
Al respecto, el subsecretario de la Segegob, Gonzalo Arenas, confirmó ayer que el Ejecutivo va a socializar con el Congreso y distintas reparticiones públicas la estrategia multilateral en orden de evaluar su eventual adhesión. Algo que le pidieron hace unos días los partidos del oficialismo, cuando trascendió que estarían optando por no sumarse. Además, ha transcendido que Estados Unidos habría dispuesto un plazo de 30 días para la adhesión definitiva al A3C, que serían prorrogables. Sin embargo, Arenas recalcó que “el Gobierno de Chile no recibe ultimátum ni plazos fatales, nosotros definimos nuestros compromisos como el Presidente de la República determina”. Asimismo, se ha hablado de divisiones al interior del gabinete. Por ejemplo, el jefe de asesores del Presidente Kast, Alejandro Irarrázaval, estaría por adherirse al A3C, versus el ministro de Defensa, Fernando Barros, que apostaba a seguir como observador. “Como en todo los gabinetes, los ministros pueden tener opiniones distintas sobre la misma materia, pero una vez que el Presidente de la República toma una decisión, ya no hay más que división en el gabinete, es la decisión del gobierno de Chile, y por lo tanto, todos los ministros están con esa decisión”, sostuvo Arenas. Fue a inicios del mes de agosto, cuando el Ejército de EE.UU., lanzó la “Fuerza Operativa Conjunta del Hemisferio Occidental”, que incluye a 18 país que formarían parte del A3C. Esto en directa relación con el Escudo de las Américas que funciona como un foro político para jefes de Estado. Mientras que la A3C es su brazo militar y de seguridad para desmantelar infraestructura criminal. A ésta se suscribieron Argentina, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago, Bahamas, Belice, Guatemala, Jamaica, Perú y Colombia. Chile se sumó cuando el Presidente José Antonio Kast, asumió en marzo. A través de un comunicado, el Comando Sur (Southcom) del Ejército estadounidense, explicó que se trata de “una fuerza de tarea conjunta creada específicamente para coordinar las operaciones militares estadounidenses con sus aliados y socios, con el objetivo de contrarrestar amenazas, fortalecer la seguridad regional y responder rápidamente a las crisis en todo el hemisferio occidental”. “El comandante de Southcom, general Francis L. Donovan, ordenó la activación de la JTF-WHEM (por las siglas en inglés de Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental) que proporciona mando y control unificados en los niveles táctico y operacional, integrando capacidades militares con las de los 18 países socios de la Coalición contra los Cárteles de las Américas (A3C) para aumentar la efectividad operacional frente a amenazas que socavan la seguridad regional y afectan a Estados Unidos y a los países socios”, se señala en el texto. Escudo de las Américas Pero sin duda la instancia más conocida en nuestro país es el Escudo de las Américas, a la cual Chile adhirió en el mes de septiembre, en medio de importantes críticas de la oposición, incluidos los exPresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric. La iniciativa -creada en marzo pasado, tiene como miembros a Estados Unidos, Chile, Argentina, Belice, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Guatemala, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago. En tanto, Bahamas participa como observador. Su principal objetivo es combatir los grupos calificados como “narcoterroristas” de la región, donde ya se han identificado a 24 bandas.
Éstas son la Mara Salvatrucha (MS-13), Tren de Aragua, Carteles Unidos, Cartel del Golfo, La Nueva Familia Michoacana, Cartel del Noreste, Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Cartel de Sinaloa, Gran Grif, Viv Ansanm, Los Lobos, Los Choneros, Barrio 18, Cartel de Los Soles, Clan del Golfo, Primeiro Comando da Capital, Comando Vermelho, Chone Killers, Los Viagras, Cártel de Juárez, Grupos disidentes de las FARC (incluyendo FARC-Estado Mayor Central, FARC-Segunda Marquetalia, o sus alias, afiliados y grupos sucesores), ELN, Sendero Luminoso y Los Tiguerones. La idea, según han señalado, es aplicar sanciones como congelar sus activos, restringir trámites de migración y visado para integrantes o vinculados a las organizaciones, además de responsabilidad penal para quienes proporcionen apoyo de cualquier forma a los grupos. Del mismo modo, trabajarán en base a tres pilares; seguridad, coordinación multilateral y económico. Para ello, proponen “fortalecer la cooperación mediante un mayor intercambio de inteligencia; facilitar el acceso, cuando proceda, a tecnologías y capacidades de seguridad; promover la formación y el desarrollo profesional de los recursos humanos; y ampliar el intercambio de mejores prácticas”. Compromiso de Santiago Por otra parte, está el Compromiso Regional de Santiago contra la Delincuencia Organizada Transnacional, un acuerdo político y de cooperación internacional impulsado por Chile en mayo de 2026 para coordinar una respuesta unida en Sudamérica contra el crimen organizado. A diferencias de las otras instancias, sería más transversal al incluir a Mandatarios de otra tendencia política distinta a la derecha. Esto pues si bien en un inicio fue suscrito por los cancilleres y ministros de Seguridad de Chile, Argentina, Perú, Bolivia y Ecuador. Luego se sumaron otros actores.
En junio se unió Paraguay y el 17 de julio hizo lo propio Uruguay, inclusión firmada por el izquierdista y militante del Frente Amplio, Yamandú Orsi, lo que le dio un nuevo rostro al acuerdo. Sumado a esto, medios brasileños han señalado que el Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, podría ingresar al Compromiso de Santiago. Su objetivo es “conformar un Grupo de Trabajo integrado por las entidades competentes de cada país, con el mandato de elaborar un Plan de Acción Conjunto para enfrentar la delincuencia organizada transnacional e implementar acciones concretas con resultados medibles y verificables, con arreglo a la legislación nacional e internacional aplicable, y de conformidad con las competencias, recursos y marcos institucionales de cada Estado participante”. Con esto, se contemplan áreas como la seguridad, inteligencia financiera y tributaria, trazabilidad y control migratorio y control fronterizo. La última reunión se efectuó en septiembre, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidad, en Nueva York. Ocasión en que se confirmó que la siguiente cita será en Buenos Aires en noviembre, momento en que Argentina asumirá la Presidencia Pro Tempore de la Secretaría Técnica.
Fuente: Emol.com

