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Kast ante el resurgimiento de Lula: El nuevo escenario para Chile y la positiva evaluación de expertos a su reacción.

Martes 27 de Octubre 2026.

Esto en medio de la creciente influencia de Estados Unidos en la región.

“Chile y Brasil tienen mucho futuro en común y seguiremos trabajando por una agenda que potencie las relaciones entre nuestros países en integración y combate al crimen organizado en la región”. Esas fueron parte de las palabras del Presidente José Antonio Kast tras el llamado telefónico que hizo al presidente reelecto de Brasil, Luiz Inácio “Lula” da Silva. El reconocimiento al triunfo de Lula por parte de Kast fue poco antes de que Flávio Bolsonario, senador ultraderechista e hijo de Jair Bolsonaro -quien es cercano a Kast-, anunciara que acudirá a la justicia para intentar anular los resultados del balotaje del domingo.

Kast también destacó “el desarrollo del proceso electoral en el que reafirmó el valor de la participación ciudadana, y la importancia de las instituciones democráticas como pilares fundamentales de la convivencia cívica nacional”. Asimismo, desde La Moneda enfatizaron que Brasilia es un socio estratégico en la región, con el que mantiene una relación bilateral que cuenta con lazos diplomáticos hace 190 años. “En ese sentido, se reafirma la voluntad de continuar profundizando los lazos entre ambos países mediante la continuidad del diálogo político, el fortalecimiento de los históricos vínculos de amistad y cooperación, y el impulso de una agenda de futuro comprometida”, señalaron. El gesto de Kast -quien además ya confirmó que irá a la ceremonia de asunción de “Lula”, el 5 de enero de 2027- dista de la reacción que han tenido otros mandatarios de derecha de la región. El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, guardó silencion, al igual que su par de Argentina, Javier Milei, quien optó por compartir una publicación que comparaba al mandatario brasileño con Nicolás Maduro y cuestionaba la legitimidad de las elecciones. Por suparte, el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, tardó en pronunciarse, y lo hizo a través de un mensaje en su cuenta de X. “Ni Lula decide por los colombianos ni yo decido por los brasileños. ¡Decide la gente!”, escribió. Asimismo, reconoció que mantiene “grandes y profundas diferencias polítivas e ideológicas con Lula, pero enfatizó que ambos países necesitan trabajar juntos en materias como narcoterrorismo, minería ilegal y la protección de la Amazonía. La señal de Kast El triunfo de Lula genera contrapesos a los gobiernos de derecha de la región, pero también lo hace fuera de ella. El caso más evidente para los expertos es el de Estados Unidos y las políticas que ha impulsado para Latinoamérica, entre ellas, la “Doctrina Donroe”, que busca una alineación con sus políticas comerciales y de seguridad, como el combate a carteles, narcotráfico y migración irregular. Y si bien Chile ha adherido a políticas de EEUU, como el “Escudo de las Américas”, la reacción del Presidente Kast destaca por las señales que entrega; por un lado, por el reconocimiento del proceso democrático que llevó al triunfo de Lula, pero también por una orientación a mantener una relación pragmática con Brasil, destacando su rol de socio estratégico y la búsqueda de objetivos comunes para la región.

Roberto Munita, analista político y director de Administración Pública de la Universidad Andrés Bello, recuerda que Kast ya se había reunido anteriormente con Lula y durante estos seis meses han cohabitado sin complicaciones. “Para nadie es sorpresa que el escenario con Bolsonaro en Planalto habría sido ideal para La Moneda, pero no debiera haber mayores diferencias a cómo ha venido operando la diplomacia chilena con la brasileña”, subraya. “La señal de Kast es una señal de confianza hacia las instituciones políticas y electorales brasileñas. Aun cuando hubo ciertas complejidades en la jornada, como la reapertura de mesas y la extensión de votación por dos horas más, de todos modos el triunfo de Lula fue categórico. Me parece que en esto el Presidente Kast actuó bien, como un estadista, especialmente al felicitar a un gobernante que no es de su misma sensibilidad política”, enfatizó. Por su parte, Tomás Duval, analista político de la U. Autónoma, destaca en cuanto a la señal de Kast, que “ha seguido ahora la tradición del Estado chileno de reconocer y saludar a los presidentes electos en Sudamérica, independientemente de su signo político y al mismo tiempo refuerza una relación con Brasil que data desde el siglo XIX”. “Cuerdas separadas” Duval destaca que el presidente Lula sin duda ha sido un contrapeso a las acciones de Trump en el continente, y su triunfo se entiende como “un fuerte respiro para las izquierdas en el continente, ya que venían en un ciclo de sucesivas derrotas electorales”.

Consultado por cómo podría proceder Chile en la intención de mantener una buena relación con Brasil, y si se abre una ventana para ciertos “contrapesos” que eventualmente quisiera hacer con Estados Unidos, Munita plantea que “Chile arriesga ser el jamón del sandwich si se pone al medio de esa tensión”. “Al contrario, me parece que lo que debe hacer nuestro país es lo mismo que ha venido haciendo desde que asumió Kast, e incluso antes, desde que estaba Boric en La Moneda: manejar una teoría de cuerdas separadas; por un lado está la relación con Estados Unidos; por otro, la relación con Brasil. Y una no debe interferir en la otra”, sostuvo. Sobre este tema, Jorge Sanz, analista internacional de la UDD, opina que “no por el hecho de tener una buena relación con Brasil vamos a ser capaces de contrapesar la posición de EE.UU. El peso específico de cada uno de esos dos países es tan grande, que no tenemos cómo colgarnos de Brasil en este juego”. “Brasil sí es importante, Brasil sí puede enfrentarse a EE.UU., porque además es un socio importante de China. En cambio, en Chile Podemos jugar diplomáticamente, podemos negociar algunas cosas, pero no tenemos el peso específico que tiene Brasil para poder ser un contrapeso real”, comenta. En esa línea, enfatiza que la relación con Brasil se debe administrar “en los mismos términos que tenemos ahora, es una muy buena relación y tenemos que seguir igual”. “En tanto, la relación de Chile con EE.UU., a partir del Escudo de las Américas y a partir de todo lo que está sucediendo, probablemente tenga un espacio para la negociación diplomática y desde la negociación diplomática, resguardando los intereses de Chile, podemos manejar la relación con el presidente Trump”, enfatizó.

Fuente: Emol.com

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