Martes 13 de Octubre 2026.
Autoridades advierten falta de preparación ante el riesgo de que bandas como el Primer Comando de la Capital usen la vía para transportar droga a los puertos del norte.
Dentro de un año y luego de una década de construcción, el Corredor Bioceánico Vial estaría finalmente terminado. La iniciativa contempla conectar el océano Atlántico con el Pacífico a través de Brasil, Paraguay, Argentina y Chile, con una ruta de unos 2.400 kilómetros que permitirá el tránsito de mercancías hacia los puertos de Iquique, Antofagasta, Mejillones y Tocopilla (ver mapa abajo).
De acuerdo al calendario del Ejecutivo, la obra estaría lista a fines de 2027. El proyecto es considerado una oportunidad para aumentar el flujo de carga desde Brasil y otros países de la región hacia los terminales portuarios chilenos. Sin embargo, durante las últimas semanas distintas autoridades han advertido que esa misma conectividad podría ser aprovechada por organizaciones dedicadas al narcotráfico. La preocupación adquirió una nueva dimensión luego de que la Fiscalía Metropolitana Sur formalizara a 19 integrantes de la primera célula del Primer Comando de la Capital (PCC) detectada en Chile, quedando todos bajo la cautelar de prisión preventiva. La organización es considerada una de las estructuras criminales transnacionales más poderosas de la región, con fuerte operación en recintos y mantiene entre sus principales actividades el narcotráfico, el contrabando y otros delitos violentos. Bajo ese contexto, la eventual entrada en funcionamiento del corredor que conectará Campo Grande en Brasil y los puertos del Norte Grande de Chile se cruza con una organización que ya cuenta con integrantes identificados en territorio chileno La alerta del comisionado para la Macrozona Norte En un seminario sobre comercio global organizado por la Compañía Sudamericana de Vapores (CSAV), el comisionado presidencial para la Macrozona Norte, Alberto Soto, advirtió que Chile todavía no estaría preparado en materia de infraestructura y seguridad para recibir el flujo de carga que implicará el corredor. “Tenemos los complejos aduaneros precarios, unas carreteras que están en construcción o sin suficientes patios de aparcamientos; tenemos una aduana extremadamente debilitada al respecto. Tenemos una asimetría gigante entre lo que debíamos tener para abordar esto en forma segura y confiable y lo que tenemos. Esa es la realidad”, sostuvo, según consignó El Mercurio.
Soto también cuestionó que Chile termine asumiendo riesgos asociados al tránsito de mercancías provenientes de otros países. En ese sentido, afirmó que “si vamos a hacer transitar carga desde Brasil hacia Chile, bueno, que todos los países que tienen que abordar el tránsito tengan estándares similares de seguridad y que no le traspasen todos los problemas a ‘Chilito’ en la costa oeste, y luego ‘usted verá'”. “No, no es ‘usted verá’, o cumplimos estándares comunes o aguantemos, frenemos hasta que logremos esos estándares y no comprometamos todo lo que estamos haciendo en el Escudo Fronterizo, todo lo que estamos haciendo arriba de seguridad, porque se nos ocurrió el libre tránsito del crimen organizado sin control suficiente”, llamó el comisionado. A las advertencias se sumó Héctor Barros, fiscal Metropolitano Sur y coordinador del Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) en la RM. En la instancia, Barros afirmó que 2027 “está a la vuelta de la esquina” y que “la pregunta es si tenemos una aduana preparada ahora para abrirnos, por ejemplo. El Tren de Aragua son niños de pecho al lado de lo que es el Primer Comando de la Capital o PCC, que justamente tiene como origen São Paulo, Brasil, y donde vamos a conectar justamente con el Pacífico o con los puertos en Antofagasta”. El persecutor añadió que “la pregunta que hay que hacerse es cómo lo vamos a juntar, por eso es importante lo que dice el comisionado y también es relevante que el sector privado también aporte de manera muy importante en lo que tiene que ver con la seguridad (…). El 90% del transporte es marítimo y la droga se está trasladando a Europa vía marítima por los puertos de Brasil y después van a tener esta segunda alternativa”, refiriéndose al corredor. “El Tren de Aragua son niños de pecho al lado de lo que es el Primer Comando de la Capital o PCC, que justamente tiene como origen São Paulo, Brasil, y donde vamos a conectar justamente con el Pacífico o con los puertos en Antofagasta”. Héctor Barros, fiscal Metropolitano Sur y coordinador ECOH RM Paula Estévez, subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, abordó el tema en la conversación y afirmó que se está poniendo el foco en “la integración blanda, estamos trabajando en eso, y la seguridad, que no sea un corredor del narcotráfico. En eso estamos trabajando muy de la mano, estrechamente, los cinco países”. Desde el sector privado, el presidente de la Compañía Sudamericana de Vapores (CSAV), Óscar Hasbún, planteó en conversación con El Mercurio que la seguridad debe ser considerada desde el diseño de iniciativas de conectividad porque “cuando el crimen organizado entra, después es muy difícil sacarlo y el aumento de la criminalidad es absolutamente exponencial”. “Creo que la preocupación por el tema seguridad tiene que estar mucho más presente en los diseños de todo, de los puertos, de las carreteras, del control de frontera, del trabajo de Aduanas, la policía, el Servicio de Impuestos Internos. Por supuesto que los corredores bioceánicos son una gran oportunidad para el país, pero también hay que hacerlo bien, porque tienen el riesgo de que esos mismos canales (bandas de crimen organizado) los usen”, sostuvo el líder de CSAV. Castro Bekios: “Van a aprovechar la ruta” La advertencia sobre el eventual uso criminal del corredor ya había sido planteada por el fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, en entrevista con Emol. El persecutor explicó que la preocupación no pasa necesariamente por una instalación formal del Primer Comando de la Capital en Chile, sino por la posibilidad de que la organización aproveche la infraestructura para transportar sus mercancías ilícitas.
“Cualquier corredor, como el Canal de Panamá, se puede transformar en infraestructura de doble uso. Que se dé para el fin que fueron creadas, pero que también organizaciones criminales aprovechen para transportar mercadería ilícita. Al asfalto le es indiferente lo que esté circulando por encima de él”, afirmó. Según el fiscal jefe de Antofagasta, el atractivo estaría precisamente en la ventaja logística que ofrece la conexión entre Brasil y los puertos del Pacífico. “El corredor abre la posibilidad de que todo lo que salga por el Atlántico, por razones de conveniencia económica, en lugar de salir por São Paulo, llegue a los mercados de Asia Pacífico. Salir naturalmente por el Océano Pacífico por un tema de costo-beneficio, se ahorran 10 días de viaje, se evitan el paso por el Canal de Panamá y además tienen un 30% de ahorro”, explicó. En ese escenario, los puertos del norte de Chile adquirirían especial relevancia, ya que las bandas “tendrían salida por los puertos chilenos en Antofagasta, Mejillones e Iquique. Una salida privilegiada, porque acortan significativamente las distancias”. Y fue explícito respecto del Primer Comando de la Capital, ya que afirmó que “yo no hablo de instalación de organizaciones criminales, más que instalarse buscan aprovechar esta vía de salida para sus mercancías ilícitas. Cuando hablamos de el PCC como un posible riesgo de actividad en nuestro país, tiene que ver no con que precisamente vayamos a tener una presencia, sino que más bien lo que van a aprovechar es la ruta”. Castro Bekios agregó otro riesgo asociado al crecimiento del comercio: el lavado de dinero. A su juicio, la economía de la Región de Antofagasta, particularmente su industria minera, también podría resultar atractiva para organizaciones criminales que busquen introducir capitales ilícitos en actividades aparentemente legales. Alerta coincide con la primera célula del PCC detectada en Chile Las advertencias sobre el corredor se producen pocos días después de que la Fiscalía Metropolitana Sur formalizara a 19 personas como integrantes de la primera célula del PCC con presencia detectada en Chile. La investigación estableció que la organización opera bajo una estructura formal, con estatutos, fichas de miembros, procesos de reclutamiento y un sistema de “bautizo”.
Los imputados fueron formalizados por asociación criminal y asociación ilícita para el narcotráfico. El propio fiscal Barros detalló en la audiencia la operación de la organización criminal brasileña en Chile, apuntando que “estaban en una etapa de reclutamiento de personas que pertenecen al sistema carcelario de nuestro país principalmente (…) Los integrantes estaban funcionando en delitos vinculados principalmente a delitos contra la propiedad y también al delito de narcotráfico”. Según datos del Ministerio Público, el PCC habría comenzado a ser detectado en Chile desde 2022 y que uno de sus primeros integrantes bautizados dentro de la estructura en el país data de 2019, de acuerdo a antecedentes de la investigación. La Policía de Investigaciones (PDI), además, identificó entre los integrantes vinculados a la organización a Francisco Rivera Galaz, quien permanece prófugo y es investigado por su participación en el homicidio de un carabinero ocurrido en Renca el pasado 27 de agosto. El PCC opera principalmente en narcotráfico, pero también mantiene actividades vinculadas al contrabando, lavado de dinero, tráfico de personas, robos y otros delitos. La organización tiene presencia internacional en más de 20 países.
Fuente: Emol.com

