Miércoles 16 de Septiembre 2026.
La investigación de Laborum mostró que el 39% de los talentos considera que la presencialidad impacta de manera negativa en su productividad.
La pandemia del Coronavirus generó importantes cambios en el mundo laboral y la presencialidad fue una de las dinámicas que se modificó, posicionando al teletrabajo como una de las modalidades más utilizadas por las empresas a nivel nacional. A más de 5 años de la crisis sanitaria, un nuevo estudio de Laborum reflejó que el teletrabajo sigue presente en la retina de los trabajadores y, de hecho, el 48% de los talentos en Chile rechazó una oferta laboral porque requería presencialidad. La investigación también destaca que el 36% de los encuestados rechazó la oferta porque implicaba trabajar de manera 100% presencial; y el 12% porque requería algún grado de presencialidad. Además el 3% no aceptó un trabajo completamente a distancia; mientras que el 49% dice que no rechazó nunca una oportunidad por su modalidad de trabajo. En contraste, el 76% de los especialistas en Recursos Humanos considera que la vuelta a la presencialidad 100% es una realidad, frente al 24% que no identifica ese regreso. “El futuro del mercado laboral parece estar marcado por un cambio hacia modelos híbridos donde la presencialidad y el trabajo remoto se combinan. Un gran porcentaje de las personas ya trabaja de esta forma y la mayoría lo reconoce como su esquema ideal: la presencialidad no se rechaza, se elige cuando resulta genuinamente necesaria”, explica Diego Tala Tala, Director de Laborum.cl en Jobint. Pérdida de tiempo en traslados El estudio mostró que el 39% de los talentos considera que la presencialidad impacta de manera negativa en su productividad; al 36% le es indiferente; y para el 25% de forma positiva. En ese sentido, entre quienes consideran que la presencialidad impacta de manera negativa, el 95% señala como principal motivo la pérdida de tiempo en traslados; el 83% identifica un mayor gasto económico; el 80% menciona más estrés o cansancio físico; el 68% sostiene que afecta su concentración por ruidos, interrupciones o reuniones frecuentes; y el 61% considera que pierde flexibilidad para organizar sus horarios. Además, el 54% dice que se distrae más en la oficina; el 45% considera que la presencialidad reduce su bienestar emocional; el 35% percibe una menor autonomía para gestionar sus tareas; y el 9% señala otros motivos. La preferencia del esquema híbrido Actualmente, el 42% de las personas trabajadoras trabaja bajo un esquema híbrido; el 32% lo hace presencialmente; y el 26% trabaja de manera remota. Además, el 67% de los talentos dice que, en caso de que se lo ofrecieran, rechazaría una oferta laboral en caso de no ajustarse a su modalidad de trabajo ideal: el 50% afirma que no aceptaría un trabajo 100% presencial; el 10% rechazaría una posición que requiriera presencialidad; y el 7% no aceptaría un trabajo totalmente a distancia. Por otro lado, el 33% asegura que no rechazaría una propuesta laboral por no coincidir con su esquema ideal. Si pudieran decidir libremente cómo trabajar, el 51% de los talentos elegiría un esquema híbrido; el 43% optaría por una modalidad completamente remota; y apenas el 6% elegiría trabajar de forma presencial. Modalidad híbrida preferida Con respecto al futuro, el 70% de los especialistas cree que dentro de diez años la modalidad será principalmente híbrida; el 16% considera que será 100% remota; y solo el 14% proyecta un futuro completamente presencial.
Fuente: Emol.com

