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“Ruido” en el gabinete: El persistente flanco del gobierno que abre cortocircuitos con partidos oficialistas.

Jueves 10 de Septiembre 2026.

En el oficialismo hay quienes mantienen preocupación sobre la falta de liderazgo del Presidente sobre sus ministros.

La inquietud de líderes oficialistas sobre el desorden ministerial no es algo nuevo. Dirigentes del sector vienen advirtiendo hace semanas la falta de conducción del Presidente José Antonio Kast sobre su gabinete, en el sentido de dejar que cada titular de cartera tenga iniciativa para dar declaraciones que desordenan la agenda. Esta semana, la problemática comenzó a devenir en un cortocircuito, principalmente en la relación del ministro de Defensa, Fernando Barros, con Renovación Nacional.

Sumado a ello, otros secretarios de Estado han sido autores de formulaciones desafortunadas esta semana, como los ministros del Trabajo, Tomás Rau, y de Vivienda, Iván Poduje. A ello se suma el traspié del proyecto de Sala Cuna, que tiene al ministro de la Segpres, José García Ruminot, como principal rostro. Cabe destacar que el Mandatario ha dicho promover que sus ministros entreguen declaraciones que excedan las competencias de sus carteras. Lo dijo el pasado 24 de agosto en Radio Infinita, al ser consultado por los riesgos para la defensa nacional que Barros detectó en el Convenio 169 de la OIT y la Ley Lafkenche. “Yo siempre incentivo a los ministros a que nos cuestionemos, a que vayamos haciendo una mirada mucho más amplia de lo que corresponde, de repente, a su propio ministerio”, sostuvo y aseveró que “yo no convoqué a personas no pensantes, convoqué a personas muy pensantes, y me alegro de haber convocado a personas que van opinando, que van planteando ideas, y después se toma una definición. Y la definición la tomo como Presidente”. Barros versus RN Ya era conocido el controvertido estilo del ministro de Defensa, Fernando Barros, pero hasta esta semana el abogado no había protagonizado un cruce con un personero oficialista. La confrontación se dio con la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), luego de que la parlamentaria aseverara en entrevista con The Clinic que este “parece vocero opinando de todo. En una de esas podrían nombrarlo en ese cargo, que al parecer lo hace bien en eso”. A la ofensiva, el aludido respondió a la senadora que pertenece a otro poder del Estado y que “no tiene por qué saber lo que se hace y piensa en el Ejecutivo o en Defensa”. Su réplica concitó la molestia de la colectividad. Su timonel, Andrea Balladares, acusó que los dichos de Barros suponen “desconocer el rol que tiene el Congreso y, además, una falta de respeto hacia Paulina Núñez y hacia el Senado”. Este miércoles, en Radio Duna, Balladares insistió en su crítica, apuntando que las declaraciones “fueron impropias para un ministro de Estado, me parece una forma equivocada de entender la relación entre dos poderes del Estado”. Además, apuntó que “el Gobierno tiene el desafío de que estas diferencias entre ministros se logren coordinar bien y no sea un problema públicamente”. A su vez, la senadora Camila Flores exigió “respeto hacia quienes ejercen cargos de representación popular, y a quienes mañana los ministros pedirán su voto”, mientras que, desde la oposición, la senadora y presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, apuntó que “la presidenta del Senado está cumpliendo precisamente con su responsabilidad institucional al poner estos asuntos sobre la mesa” y criticó a Barros por desestimar la idea de convocar al Cosena por el episodio con Argentina sobre el Estrecho de Magallanes. Por el caso de Barros, en RN ya había personeros que bajo reserva manifestaban su inquietud por la “falta de conducción política” del Presidente Kast, en el sentido de dejar que cada ministro tome decisiones por cuenta propia. Algo que también resintieron con la reforma constitucional de seguridad, al advertir que el Mandatario permitió que el Ministerio de Seguridad presentara una propuesta fallida y poco socializada con el sector. Rau y meta de empleo En una semana en que se ha agudizado la alarma por la cifra de desempleo, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, pasó al centro del debate público, siendo objeto de la presión oficialista para dar con nuevas fórmulas que combatan la desocupación en el corto plazo. Así fue como el alcalde de Providencia, Jaime Bellolio (UDI), pidió al Gobierno emplear un subsidio al empleo, mientras que el presidente de la Cámara, Jorge Alessandri (UDI), llamó a Rau a empoderarse y pedir metas de empleo a todos los ministerios. En ese contexto, en conversación con EmolTV, el secretario de Estado fue consultado por la meta del Gobierno de llevar la cifra de desempleo a un 6% al final del período, siendo que hoy se ubica en 9,5%. “Esa es una meta que impuso el ministro de Hacienda. Si usted revisa mis intervenciones, yo he sido bastante más cauto”, dijo. En las huestes oficialistas, fue el timonel de la UDI, Guillermo Ramírez, el que reprobó el desmarque del titular del Trabajo. “El ministro Rau comete un error de, en el fondo, si tú quieres, de ser extremadamente transparente en el sentido de decir lo que él piensa”. “Aquí el que habla a nombre del Gobierno, fija las metas del Gobierno y le da instrucciones a sus ministros para que hagan lo que tengan que hacer para cumplir con la meta es el Presidente Kast”, recordó. En Radio Biobío, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ratificó la meta pese a los dichos de Rau. “Obviamente nosotros en Hacienda nos fijamos metas exigentes y seguimos empeñados en devolverle a este país el progreso y devolverle el 6% de desempleo. Hacia allá vamos, mantenemos esa meta”, sostuvo. Cabe destacar que el titular de la billetera fiscal también ha debido llamar la atención a pares del gabinete, a partir de las peticiones que han enarbolado por la prensa para expandir el presupuesto. Particularmente, el ministro de Vivienda y la titular de Salud, May Chomalí. “El presupuesto se discute adentro del gabinete”, relevó. Poduje y gobierno anterior Tuvo que salir a desdecirse el ministro de Vivienda, Iván Poduje, tras una llamativa afirmación que vertió en Radio 13c sobre la crisis de empleo. “Yo estoy consciente que el problema del desempleo no es culpa del gobierno anterior, y si lo fuera da lo mismo, nosotros tenemos que arreglarlo”. Posteriormente, el ministro intentó anular lo dicho, rebatiendo a un medio de comunicación a través de sus redes sociales. “Este titular es falso. Nunca dije que el gobierno anterior no era culpable de la situación económica. Señalé que cuando la gente me pide soluciones en terreno, no le importa si es responsabilidad del gobierno anterior. Espero que rectifiquen”. Como respuesta, al ministro le expusieron la transcripción exacta de sus palabras, que correspondían literalmente con la entrevista. Esta no es la primera vez que el ministro de Vivienda protagoniza un impasse. Otro episodio ocurrió en abril, cuando apuntó contra Quiroz en circunstancias en que Hacienda sugería aplicar recortes a programas sociales. “Yo tengo un solo jefe, el Presidente Kast. Quiroz es un ministro más”, sostuvo. De hecho, al titular del Minvu se le sindica un estilo confrontacional, que ya ha ameritado un llamado de atención por parte del Presidente. Segpres en la mira “Qué desastre”, se escuchó exclamar al ministro del Trabajo tras la tramitación del proyecto de Sala Cuna Universal en el Senado. Este martes, la iniciativa fue despachada a la Cámara con traspiés para el Gobierno. Principalmente, la idea del Ejecutivo de que el financiamiento fuera con cargos graduales a los empleadores, mediante descuentos a los aportes al seguro de cesantía, se cayó debido al rechazo de la oposición y a la ausencia del senador Sebastián Keitel (Evópoli). Además, la oposición logró aprobar una indicación que establece que los titulares del derecho a sala cuna son los niños menores de 2 años, en circunstancias en que el proyecto proponía que fueran los trabajadores. La enmienda fue admitida a discusión con el respaldo de Andrés Longton (RN) por error, y la apoyaron senadores afines al Gobierno, como Matías Walker y Rojo Edwards. Rau anunció reserva de constitucionalidad contra esta medida y, por mantenerse con el micrófono prendido, se le escuchó proferir el reclamo, molesto. Como sea, el episodio vuelve a poner en cuestión el trabajo del Ministerio Secretaría General de la Presidencia y de su titular, José García Ruminot, por no contabilizar los votos con los que se contaba en sala. Lo mismo sucedió el miércoles 22 de julio, cuando, por falta de respaldos clave, el Gobierno decidió quitar la suma urgencia al proyecto de Reconstrucción en el Senado. Canciller interpelado Más allá del desorden y los traspiés, el ministro más complicado en estos días es el canciller Francisco Pérez Mackenna. El titular de Relaciones Exteriores enfrentará una interpelación impulsada por la oposición el próximo 28 de septiembre, con lo que se convertirá en el primer ministro de Kast y el primer canciller en someterse al interrogatorio de la Cámara. La acción viene motivada por las últimas declaraciones de autoridades argentinas sobre el Estrecho de Magallanes, pero además por asuntos como la conducción de la relación con Estados Unidos y el retiro del respaldo a la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU. La contraofensiva del oficialismo ha radicado en exigir unidad en asuntos de política exterior y una interrogación “acotada”, en atención a la reserva que Pérez Mackenna debe mantener en asuntos de la cartera. Además, han recriminado la pasiva gestión del expresidente Gabriel Boric sobre la actualización del bullado decreto 457, que consigna al Estrecho de Magallanes como un espacio “compartido” con Argentina. Este miércoles, el canciller defendió su gestión ante la interpelación y anticipó que responderá “custodiando la necesidad de confidencialidad propia del cargo y de las cosas que son importantes para mantener la seguridad nacional”.

Fuente: Emol.com

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