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Tras cierre de la embajada de Irán: Cuántas sedes mantendrá Chile en total y los costos asociados.

Lunes 07 de Septiembre 2026.

La decisión en el caso de Irán se hizo efectiva el 31 de agosto, pero continuarán las relaciones diplomáticas.

La semana pasada, la Cancillería anunció el término de las funciones y actividades de la Embajada de Chile en Irán, fijando la ejecución de la decisión el 31 de agosto de este año. A partir de esa fecha, los trámites consulares quedaron reasignados al Consultado de Chile en Ankara, Turquía. En un comunicado, el Gobierno apuntó a “consideraciones de reordenamiento operativo del ministerio, orientado a los recursos disponibles para el mejor logro de los objetivos de política exterior del Gobierno, y también preventivas, debido a factores de seguridad en Medio Oriente”

“Con esto, se busca optimizar los recursos disponibles para el mejor logro de los objetivos de política exterior del Gobierno, y también preventivas, debido a factores de seguridad en Medio Oriente. Con esto, se busca optimizar los recursos destinados a las misiones en Chile en el extranjero y garantizar la debida protección y resguardo del personal de la misión en Teherán”, señalaron. Asimismo, subrayaron que el cierre de la embajada “no implica el cese de las relaciones diplomáticas entre ambos países”. De acuerdo a lo señalado por Cancillería a Emol, Chile contaba con 75 embajadas sumando la de la República Islámica de Irán, pero a partir del 31 de agosto, la cifra oficial pasó a 74 embajadas. Además de ello, Chile cuenta con 116 consulados y 12 misiones permanentes que representan a Chile ante organismos multilaterales como la ONU, la OEA o la OCDE, participando en la toma de decisiones globales y en la defensa de intereses nacionales. Otros posibles cierres Debido a las situación económica de Cancillería, otras embajadas de Chile en el exterior podrían seguir los pasos de lo que ocurrió con la de Irán. Y si bien se trata de un tema delicado, el gobierno del Presidente Kast encontró una oportunidad para dar pasos en esa dirección. Según consignó Reportajes de El Mercurio, fuentes diplomáticas plantean que el cierre de la embajada de Irán cumplía con dos condiciones que hacían que los costos de la decisión fueran menores: los riesgos de seguridad que representa la guerra en la zona y la oportunidad de “hacer un guiño” al gobierno de Estados Unidos. Asimismo, la representación no contaba con un embajador designado.

Fuentes del Gobierno expresaron al citado medio que por ahora no habrá más cierres de representaciones, pero también reconocieron que en el futuro esto será necesario. Las zonas que se estarían observando para una eventual decisión de cierre sería Europa oriental, “donde se considera que hay varias embajadas que podrían funcionar con concurrencias, debido a una relación bilateral poco activa y a la poca cantidad de chilenos presentes en esos países”, señala El Mercurio. Además, se ha evaluado la continuidad de la representación de Chile en Rumania -que opera con pocos funcionarios-; y la de Polonia, que podría ser manejada por un embajador concurrente desde un país cercano. Y si bien al inicio de esta administración se contempló cerrar la embajada de Chile en Hungría, la idea se fue desvaneciendo debido a la cercanía que se ha generado en el último tiempo con el mundo político de ese país. Algunas que están descartadas para un eventual cierre son las de Asia y América, y también se evitaría suspender el trabajo de las representaciones en África, continente considerado estratégico en el que Chile tiene una entrada incipiente. Proceso de apertura de embajadas Las primeras legaciones o misiones ocurrieron tras la independencia de Chile, en países como Argentina, Estados Unidos, Francia y Perú. Ya en el Siglo XX, ocurrió una elevación formal de las legaciones a embajadas, partiendo por América, luego Europa y Asia.

Ya en 2018, Chile apostó por avanzar en la apertura de la embajada en Bakú, Azerbaiyán, cuyo objetivo era ampliar el comercio, las inversiones y el diálogo político, estableciendo por primera vez una representación chilena en el Cáucaso Sur y Asia Central. Eso sí, los lazos diplomáticos entre ambos países se habían establecido en 1994. En junio de 2020, el Gobierno anunció un plan para cerrar las embajadas en Grecia, Dinamarca, Argelia, Siria y Rumani, pero la medida fue suspendida tras diversas críticas. La idea, en ese entonces, era reducir la sobrerrepresentación exterior y generar un ahorro fiscal estimado entre $3 mil y $4 mil millones. En marzo de 2024, Chile anunció que reabriría su embajada en Arabia Saudita, puesto que la sede diplomática se encontraba cerrada desde 1996. En la oportunidad, el excanciller Alberto Van Klaveren sostuvo que el objetivo era “profundizar las relaciones bilaterales con Arabia Saudita, lo que permitirá ampliar su presencia en una zona con relevantes oportunidades económicas, y en la que actualmente cuenta con una limitada representación diplomática y un moderado intercambio comercial”. En julio de este año, el Gobierno del Presidente José Antonio Kast anunció la normalización progresiva de las relaciones bilaterales con Venezuela. “Esta es una buena noticia para ambos países, porque permitirá que los 700.000 venezolanos que se encuentran en Chile, podrán empezar a recibir la asistencia consular, lo mismo para los cerca de 25.000 chilenos que viven en ese país”, indicó entonces el canciller Francisco Pérez Mackenna. Recordar que en enero de 2025, la Cancillería de Chile informó que Venezuela -liderada entonces por Nicolás Maduro- había solicitado el cese de dos consulados en ese país, a raíz de la suspensión de las relaciones que había anunciado en agosto de 2024. Gastos de embajadas Respecto a los gastos de cada embajada, desde RR.EE. señalan que aquello “depende mucho del contexto de cada país”, lo que incluye factores como el tamaño del país, la dotación de pesronal -diplomáticos y contratados locales-, los costos de vida, precios de arriendo y relevancia estratégica. Los gastos de las embajadas se dividen en sueldos y asignaciones, que alcanzan entre un 60% y 70% del costo total; gastos en arriendo y mantención, que involucran entre el 20% y 25%; y gastos operativos y de reprsentación, que abarca entre el 10% y 15% restante e incluye servicios básicos, comunicaciones, seguridad, protocolo, eventos oficiales y giras. De acuerdo a la Ley de Presupuestos -en ejecución este 2026- la asignación aprobada para el Ministerio de Relaciones Exteriores fue de $107.791.085 millones. De ellos, $43.621.043 corresponden al Programa Secretaría y Administración General y Servicio Exterior. En tanto, el presupuesto vigente, es decir, la actualización del presupuesto inicial (Ley de Presupuestos) mediante la incorporación de decretos de modificación presupuestaria y registro del gasto efectivo y devengado- es de $44.304.317.

Fuente: Emol.com

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