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Conoce las señales que indican que ya es hora de buscar asesoría contable para tu emprendimiento.

Jueves 03 de Septiembre 2026.

Especialistas explican por qué no conviene esperar a tener problemas con el Servicio de Impuestos Internos para recurrir a un contador y cómo este profesional puede aportar información para mejorar la gestión del negocio.

Crear un emprendimiento no solo depende de una buena idea o intención. También viene aparejado de obligaciones legales y tributarias que, muchas veces, los emprendedores postergan hasta que el negocio alcance cierto nivel de ventas. Sin embargo, los expertos destacan que esperar a que la empresa crezca para tomar estas decisiones, especialmente en el ámbito tributario y contable, puede generar inconvenientes a medida que pasa el tiempo. En ese sentido, la recomendación de buscar asesoría contable no está ligada a un nivel específico de facturación, sino al momento en que el emprendimiento comienza a realizar operaciones de manera habitual. “Creo que hay una señal muy sencilla: cuando el emprendimiento deja de ser una idea y comienza a realizar operaciones de manera habitual, ya es recomendable contar con asesoría contable y tributaria”, explica Patricio Gana, director ejecutivo de AK Contadores. De hecho, el escenario empresarial da cuenta de la magnitud de este desafío. Según la VIII Encuesta de Microemprendimiento (EME), publicada por el INE en 2025, existen 1.998.178 personas microemprendedoras en Chile. De ellas, un 86,8% trabaja por cuenta propia y un 13,3% corresponde a empleadores. Además, el 54,2% de los microemprendimientos era informal, lo que muestra la relevancia que tiene el proceso de formalización para una parte importante de quienes desarrollan actividades económicas en el país. “Hoy la formalización es cada vez más relevante. Desde 2026, por ejemplo, plataformas digitales de intermediación y proveedores de medios de pago deben exigir la acreditación del inicio de actividades en determinadas situaciones”, dice Gana. Más que declarar impuestos En materia contable, uno de los principales errores, según Gana, es asociar el trabajo del contador solo con la presentación de declaraciones ante el Servicio de Impuestos Internos (SII). “El principal riesgo es pensar que porque hoy existen plataformas que facilitan las declaraciones tributarias, entonces la contabilidad se volvió automática”, sostiene. El propio SII dispone de información estadística sobre empresas, ventas, trabajadores y remuneraciones, clasificadas por tamaño y actividad económica. Además, actualmente existen herramientas que facilitan parte del cumplimiento tributario, pero esto no elimina la necesidad de revisar la información y determinar correctamente las obligaciones de cada empresa. En ese sentido, el experto advierte que los problemas pueden comenzar mucho antes de una eventual fiscalización. “Los errores pueden ir desde algo relativamente sencillo, como presentar fuera de plazo una declaración, hasta situaciones más costosas: pagar impuestos que podrían haberse evitado legítimamente con una mejor planificación, utilizar incorrectamente créditos tributarios, registrar gastos que posteriormente sean rechazados o llegar a la declaración anual con inconsistencias acumuladas durante todo el año”, señala. “También existe un riesgo que normalmente se menciona menos: tomar decisiones empresariales utilizando información equivocada”, prosigue Gana. A esto se suma que una contabilidad poco ordenada puede dificultar la visión que tiene el propio emprendedor sobre la situación de su empresa. “Cuando los ingresos, gastos, impuestos y obligaciones no están correctamente registrados y diferenciados, se vuelve más complejo determinar cuánto dinero está realmente disponible, cuáles son los costos del negocio y qué tan rentable es cada operación”, explica Miguel Villagra, abogado laboral. Complementa que “una gestión contable adecuada no solo permite cumplir con las obligaciones tributarias, sino también contar con información confiable para evaluar el desempeño y planificar los siguientes pasos de la empresa”- ¿Existe un nivel de ventas para contratar asesoría contable? Una de las preguntas habituales entre emprendedores es cuánto deben vender para que contratar un contador sea realmente necesario. Sin embargo, Patricio Gana plantea que no existe una cifra universal. “Yo reformularía la pregunta: ¿qué tipo de contador necesito?”, afirma. La razón es que las necesidades cambian a medida que una empresa evoluciona. “Si estás partiendo necesitas algo básico. Pero si tu negocio empieza a crecer ya no te sirve alguien que vea ‘de todo un poco’. Ahora necesitas estrategia y una toma de decisiones que sea óptima, porque cada decisión es dinero”, explica. Villagra refuerza esta idea y afirma que “más que esperar a alcanzar un determinado nivel de ingresos, el desafío está en identificar cuándo la operación comienza a requerir un mayor grado de análisis y planificación. En ese punto, la asesoría contable puede pasar de ser un apoyo principalmente administrativo a convertirse en una herramienta para evaluar costos, márgenes, flujo de caja y alternativas de crecimiento”. Finalmente, Gana aconseja que “un buen servicio de contabilidad no debería limitarse a decirle al emprendedor cuánto impuesto tiene que pagar. Debería ayudarlo a entender cómo está ganando —o perdiendo— dinero su empresa y entregarle información para que pueda tomar mejores decisiones”.

Fuente: Emol.com

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