Jueves 30 de Abril 2026.
La decisión de la Superintendencia generó críticas por eventuales efectos en derechos y convivencia, pero también apoyo por simplificar la normativa.
La decisión de la Superintendencia de Educación de derogar tres circulares dictadas entre 2025 y 2026 -durante los últimos meses de la administración del expresidente Gabriel Boric- generó reacciones en el Congreso, donde parlamentarios se pronunciaron sobre el posible impacto de la medida en las comunidades educativas. Según informó el organismo, las circulares N°781, 782 y 202 “quedan sin efecto”, con el objetivo de adecuar la normativa a la nueva Ley de Convivencia, Buen Trato y Bienestar de las Comunidades Educativas. La entidad explicó que la determinación busca “simplificar obligaciones, potenciar el liderazgo pedagógico y entregar un marco claro y coherente” para los establecimientos.
En específico, la circular N°781 incorporaba principios como la autonomía progresiva, la perspectiva de género y el enfoque formativo, además de sistematizar procedimientos y redefinir los protocolos de actuación en convivencia escolar. La circular N°782 impartía instrucciones sobre la aplicación de medidas formativas y disciplinarias en establecimientos de enseñanza básica y media. En tanto, la circular N°202 establecía lineamientos sobre reglamentos internos para establecimientos de educación parvularia. En esa línea, la ministra de Educación, María Paz Arzola, defendió la medida, señalando que “queremos un sistema normativo más simple, claro y coherente, que devuelva confianza a las comunidades educativas y que les permita dedicar su energía a enseñar, acompañar y formar personas. La educación requiere reglas claras, pero también flexibles y pertinentes. Esta actualización no es solo un ajuste técnico, es también una señal política: queremos que la normativa sea un apoyo, no un obstáculo”. Oposición La diputada Daniela Serrano (PC) sostuvo que “el retiro de estas circulares no es una decisión administrativa ni menos desburocratizante, es una decisión política. Cuando acá se habla de retirar una circular que sirve como herramienta y eje rector para que en los reglamentos internos se puedan resguardar principios tan básicos como la no discriminación, el debido proceso, la protección de niños, niñas y adolescentes, y dejarlo a la arbitrariedad del sostenedor o del director, es retroceder en años”. “En años, en una discusión inclusiva, en una discusión donde todos los niños y niñas tuviesen los mismos derechos en nuestras escuelas. Esta es una decisión ideológica, una decisión que viene aparejada de otras medidas que está tomando el gobierno para desmantelar los principios democráticos de las escuelas y también desmantelar la educación pública”, agregó.
Por su parte, la diputada Emilia Schneider (FA) señaló en entrevista con 24 Horas que “yo creo que es muy importante que entendamos que aquí tampoco se puede borrar con la mano, o sea, borrar con el codo lo que se escribió con la mano. Aquí no podemos hacer borrón y cuenta nueva. Sería, creo yo, una voluntad muy destructiva de parte del gobierno el que en los nuevos reglamentos que se implementen, en la actualización que se haga, no se incorporen elementos que ahí se han priorizado porque son importantes para las comunidades educativas. O sea, hablar de enfoque de género no es un capricho, es porque efectivamente en las escuelas todavía hay discriminación por género”. En tanto, el diputado Juan Santana (PS) afirmó que “no compartimos el anuncio del Ministerio que, a través de la Superintendencia de Educación, decidió la modificación de las circulares 781, 782 y 202, estableciendo nuevos plazos para las adecuaciones normativas que estas disposiciones exigían en los reglamentos internos de los establecimientos educacionales. Estas circulares impulsaban cambios en materias en las que el actual gobierno ha mostrado escasa convicción, eso es evidente. Sin embargo, en un contexto marcado por la violencia y la profunda crisis de convivencia escolar que atraviesa el país, su implementación no puede seguir postergándose”. “Se trata precisamente de empujar modificaciones reglamentarias sobre convivencia escolar, discriminación y también perspectiva de género, es decir, normas que bien podrían contribuir a un mejor clima al interior de las comunidades educativas”, agregó. Desde el PPD, el diputado Carlos Carvajal indicó que “las circulares derogadas son herramientas que buscan estandarizar la convivencia escolar y prevenir la discriminación en sectores históricamente vulnerados. Con esta decisión, el Gobierno deja a los establecimientos en una incertidumbre normativa, y además cuestiona consensos sumamente relevantes que deben aplicarse en todos los colegios de Chile, como la autonomía progresiva de los niños y la igualdad de género”. “Vamos a exigir que la nueva propuesta no debilite estos estándares de inclusión en nuestras comunidades educativas y fiscalizaremos que el nuevo marco normativo garantice entornos seguros y libres de discriminación para todos los estudiantes”, cerró. Oficialismo y PNL Desde otra vereda, el diputado Germán Verdugo (PNL) valoró la medida y señaló que “valoramos que el Mineduc ponga fin a estas circulares de la administración anterior. Es un paso concreto para desmantelar la educación ideologizada que el gobierno de Boric intentó imponer a través de la burocracia, priorizando agendas políticas por sobre la calidad de la enseñanza”. En la misma línea, el diputado y presidente de la comisión de Educación, Sergio Bobadilla (UDI), sostuvo en conversación con Emol que “es una medida muy acertada, porque, sin duda, es un avance en recuperar el derecho a la libertad en educación, el derecho de los padres a elegir el proyecto educativo para sus hijos, y de una vez por todas terminar con estas ideologías que impusieron unos pocos por sobre la inmensa mayoría de los chilenos”.
“Por lo tanto, creo que es un avance sustantivo en la recuperación, como digo, de la libertad a la educación. Porque estos decretos, entre otras cosas, trataban de imponer una ideología marxista, leninista, de izquierda, que fue, de una u otra forma, impuesto por unos pocos, sin considerar la opinión de la inmensa mayoría de los involucrados en en materia educacional”, agregó. El parlamentario Luis Pardo (RN) indicó que “estas circulares fueron emitidas a última hora del anterior gobierno, como muchas otras medidas que, por lo mismo, pueden ser calificadas de amarre, y son circulares que profundizan la burocracia y la carga administrativa a la cual están sometidos los directores, los establecimientos y todos quienes son víctimas de esta burocracia que tiene ahogado el proceso educativo chileno. Por lo tanto, lo que está haciendo el Ministerio de Educación es, primero, retirar esta circular que, reitero, por ser de última hora, no es determinante respecto de lo que ha sido lo habitual en el ministerio, y probablemente se tengan que reformular muchas otras”. La diputada Paz Charpentier (Republicanos) afirmó que “es una buena decisión. Es una buena noticia que se vuelva a escuchar de verdad a las comunidades educativas, a los profesores, a los directores y a los sostenedores. Ellos nos han comunicado en reiteradas oportunidades que están agotados de la excesiva burocracia de nuestro sistema educacional, y también de la ideología contenida, entre otras normas jurídicas, en esas circulares”. Asimismo, agregó que “debemos volver a poner el foco en cómo mejoramos los procesos educativos, en cómo garantizamos la seguridad al interior de las escuelas y también en cómo reforzamos la autoridad de los profesores para un proceso educativo exitoso”. Su compañero de bancada, el diputado Benjamín Lorca (Republicanos) señaló que “la derogación de las circulares anunciadas ayer por la ministra Arzola es una buena noticia para las familias de Chile. Esta medida refuerza el compromiso con una educación libre de ideologización, la cual ha causado daño a nuestros estudiantes. Continuaremos trabajando para fortalecer una educación de calidad y con oportunidades para todas las familias”. “Asimismo, constituye un respaldo inequívoco para las familias que, a lo largo de los años, han sido objeto de críticas y censura por parte de la izquierda, la cual ha buscado, a través de la educación, adoctrinar a nuestros niños”, cerró.
Fuente: Emol.com

