¿Cuáles serán los sectores económicos que más crecerán en Chile y cómo pueden beneficiarse las Pymes?.

Viernes 20 de Marzo 2026.

Pese al escenario internacional, las proyecciones para 2026 anticipan oportunidades, donde las pequeñas y medianas empresas podrían integrarse a cadenas de valor cada vez más exigentes.

La incertidumbre geopolítica mundial, especialmente por la crisis en Medio Oriente, genera preocupación desde las grandes compañías a los emprendedores de menor tamaño. Las distancias no cuentan, menos aún en una economía global interconectada y muy sensible a los cambios. Sin embargo, y pese a todo el contexto adverso, especialistas aseguran que existen industrias que proyectan mayor dinamismo para el 2026, impulsadas en gran parte por tendencias globales como la transición energética, la digitalización y las nuevas exigencias ambientales. Áreas como la minería, la energía, el medio ambiente y la infraestructura podrían liderar la expansión económica del país. Estos sectores, además, abrirían nuevas oportunidades para las pequeñas y medianas empresas, especialmente aquellas que logren integrarse a las cadenas de valor con servicios especializados y soluciones innovadoras, aseguran los expertos. En ese sentido, desde la consultora internacional GHD explican que el escenario de crecimiento para el próximo año estará marcado por industrias estratégicas vinculadas a la transición energética y al desarrollo de proyectos de gran escala. “Los sectores económicos que percibirán mayores perspectivas de crecimiento serán Minería, Medio Ambiente, Energía e Infraestructura y construcción asociada a inversión pública y privada”, señala Mario Prouza, Gerente Desarrollo Clientes para GHD Chile.

Los sectores en detalle Uno de los sectores que seguiría liderando el dinamismo económico es la minería, impulsada principalmente por la creciente demanda mundial de minerales críticos. Según explica Prouza, “el sector seguirá siendo uno de los principales motores de la economía chilena en 2026, impulsada por la demanda global de cobre, litio y otros minerales críticos asociados a la electrificación, la electromovilidad y la transición energética”. Las proyecciones también anticipan una mayor actividad en proyectos de modernización y expansión de operaciones existentes, además de nuevas iniciativas en etapas tempranas. “Las proyecciones sectoriales coinciden en un mayor dinamismo en proyectos brownfield de optimización, ampliaciones y modernización de faenas, más algunos desarrollos greenfield en etapas tempranas, lo que abre oportunidades a lo largo de la cadena de valor”, agrega el especialista. Otro ámbito que ganaría protagonismo es el mercado ambiental, impulsado por regulaciones más estrictas y por la creciente importancia de los criterios ESG en las inversiones. “De forma cada vez más clara, el mercado ambiental se consolida como un sector de crecimiento transversal, impulsado por regulaciones más exigentes, compromisos ESG y la necesidad de compatibilizar desarrollo económico con protección ambiental”, dice Prouza. En paralelo, el sector energético seguiría expandiéndose en Chile, especialmente en áreas vinculadas a energías renovables, almacenamiento y nuevos combustibles limpios. “Chile mantiene una posición estratégica en descarbonización y seguridad energética, lo que sostiene una cartera relevante de proyectos para los próximos años, con un alto componente de desarrollo técnico y ambiental”, complementa. A esto se suma el impulso de proyectos de infraestructura, tanto públicos como privados, en áreas como transporte, obras hidráulicas e infraestructura urbana y tecnológica. “La reactivación de la inversión en infraestructura —transporte, obras hidráulicas, infraestructura urbana y tecnológica, y resiliencia climática— aparece como un eje clave del crecimiento 2026”, sostiene.

Oportunidades para las pymes Más allá de las grandes inversiones que suelen caracterizar a estas industrias, los especialistas destacan que las oportunidades para las pequeñas y medianas empresas se concentran especialmente en servicios de nicho y soluciones especializadas. “Las oportunidades para las pymes no se concentran solo en el ‘core’ de los proyectos, sino que concretamente en servicios especializados y soluciones de nicho”, dice Prouza. En ese sentido, destaca que las oportunidades pueden integrarse en: Proveedores de servicios técnicos, mantenimiento, monitoreo ambiental, gestión de agua, energía y residuos. Empresas de soporte en digitalización, automatización, análisis de datos y control de procesos. Soluciones innovadoras en seguridad, eficiencia energética y reducción de huella ambiental. Obras especializadas, ingeniería de detalle, supervisión, estudios técnicos y gestión de proyectos. Servicios asociados a permisos, cumplimiento normativo y gestión ambiental y social. “La tendencia muestra que las grandes compañías buscan proveedores más flexibles, especializados y con capacidad de adaptación, lo que abre espacios relevantes para pymes bien posicionadas con soluciones innovadoras”, afirma. Matías Montero, administrador de empresas, reafirma esta postura y declara que “las pymes que logren diferenciarse por su especialización técnica, capacidad de innovación y cumplimiento de estándares tendrán mayores posibilidades de integrarse a las cadenas de suministro de estas industrias, que hoy demandan soluciones cada vez más específicas y adaptables”.

“Por lo mismo, para muchas pymes este es un momento clave para posicionarse en estos sectores, ya que los grandes proyectos requieren redes de proveedores cada vez más amplias y especializadas. Aquellas empresas que desarrollen capacidades técnicas y construyan relaciones de largo plazo con la industria podrán capturar parte relevante de estas nuevas oportunidades”, complementa. Las capacidades clave para integrarse Para aprovechar estas oportunidades, los expertos advierten que las pymes deben avanzar en el desarrollo de capacidades técnicas y de gestión que les permitan integrarse de forma competitiva a las cadenas de valor de estos sectores. “Ya no basta con competir por precio. Las pymes que logran insertarse son aquellas que ofrecen conocimiento técnico, soluciones específicas o innovación aplicada a problemas concretos de la industria”, explica Prouza de GHD Chile. Montero, en tanto, indica que “las empresas que logran consolidarse en estas industrias suelen ser aquellas que entienden los desafíos técnicos del sector y desarrollan soluciones concretas que generen eficiencia, reduzcan riesgos o aporten mayor sostenibilidad a los proyectos”. Otro aspecto clave es el cumplimiento de estándares exigidos por industrias como la minería y la energía, donde los requisitos en materia de seguridad, medio ambiente y gobernanza son cada vez más estrictos. Asimismo, los especialistas hacen énfasis en que la digitalización aparece como un factor cada vez más relevante para mejorar la productividad y la trazabilidad de los procesos. A esto se suma la necesidad de desarrollar capacidades de colaboración y crecimiento gradual, ya sea mediante alianzas con otras empresas o participando en clusters sectoriales (concentración de empresas que se relacionan entre sí y son de un sector económico específico.). Estrategias para acceder a estos mercados En términos de estrategia, los especialistas recomiendan que las pymes comprendan cómo funcionan los ciclos de inversión de los grandes proyectos. “Las pymes deben anticiparse a los ciclos de inversión, entender cómo se estructuran los proyectos y en qué etapas pueden aportar mayor valor”, afirma Prouza. Finalmente destacan la importancia de construir relaciones de largo plazo con los clientes y participar en espacios de encuentro sectorial, como ferias, seminarios o programas de desarrollo de proveedores.

Fuente: Emol.com



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