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Expertos destacan que la tecnología impulsa la productividad de las pymes con equipos acotados.

Jueves 30 de Julio 2026.

La organización de los procesos y el uso de herramientas pueden marcar la diferencia. Conoce más recomendaciones a continuación.

Responder con rapidez a las exigencias empresariales y del mercado es uno de los principales objetivos de las pymes que, sin embargo, enfrentan el obstáculo de contar con equipos reducidos y presupuestos acotados para lograrlo. De ahí que surge la necesidad de aumentar la productividad, pero sin incrementar la carga laboral de sus colaboradores y ajustándose a la realidad económica de las organizaciones de menor tamaño. En ese escenario, la optimización de procesos y el uso estratégico de la tecnología aparecen como herramientas clave para crecer de forma sostenible. Cristóbal De la Paz Valenzuela, Founder & CEO de DLPay.cl (plataforma en línea que permite comprar y vender dólar digital), explica que “uno de los errores más comunes es pensar que la productividad depende de que las personas trabajen más. En nuestra experiencia, ocurre exactamente lo contrario. Las pymes más productivas son las que diseñan mejor su operación”. “Cuando un equipo es pequeño, cada hora tiene un costo de oportunidad muy alto. Si una persona dedica parte importante de su jornada a tareas manuales, conciliaciones, aprobaciones, búsqueda de información o procesos duplicados, ese tiempo deja de invertirse en vender, atender clientes o desarrollar el negocio”, agrega. Roberto Maldonado, ingeniero en Marketing Digital que asesora a empresas y cuenta con un equipo a su responsabilidad, refuerza esta visión y declara que “los equipos pequeños tienen que trabajar de manera más eficiente. No se trata de acumular y acumular responsabilidades, sino que gestionarlas de manera inteligente”. Los cuatro pilares para mejorar la productividad De acuerdo con Cristóbal De la Paz Valenzuela, existen cuatro factores que marcan una diferencia significativa en la gestión de equipos acotados. Estandarización: Cuando cada persona resuelve un mismo proceso de forma distinta, la empresa pierde tiempo, aparecen errores y se vuelve muy difícil escalar. Medición: Muchas pymes gestionan por intuición cuando hoy existen indicadores muy simples —como tiempos de respuesta, tiempo por proceso, productividad por colaborador, porcentaje de tareas automatizadas o costo por operación— que permiten identificar rápidamente dónde están los cuellos de botella y tomar decisiones basadas en datos. Automatización de tareas repetitivas: Antes de pensar en contratar más personas, vale la pena preguntarse cuántas horas del equipo podrían recuperarse eliminando actividades que hoy pueden ejecutar sistemas. Priorización: Un equipo pequeño no puede hacer todo al mismo tiempo. Las empresas que crecen mejor son aquellas que tienen absoluta claridad sobre qué actividades generan mayor impacto y concentran ahí sus recursos. Maldonado asegura que estrategias como estas “permiten aprovechar mejor el tiempo y las capacidades de los colaboradores. En lugar de aumentar la carga de trabajo, el foco está en eliminar tareas que no aportan valor, optimizar los procesos y concentrar los esfuerzos en aquellas actividades que tienen un mayor impacto para el negocio”. Tecnología e IA para hacer más con los mismos recursos La transformación digital también está cambiando la forma en que las pymes administran sus operaciones. Soluciones para automatizar pagos, cobranzas y otros procesos financieros permiten reducir la carga administrativa y destinar más tiempo a actividades estratégicas. En paralelo, la inteligencia artificial comienza a consolidarse como un aliado para empresas con equipos reducidos. “Un equipo de diez personas que integra correctamente herramientas de IA puede analizar información más rápido, generar contenido, responder consultas, elaborar reportes, resumir documentos o apoyar procesos de atención sin aumentar su dotación”, destaca Cristóbal De la Paz Valenzuela. Maldonado, en tanto, afirma que “el verdadero desafío está en identificar aquellas tareas que consumen tiempo y pueden automatizarse, de manera que los colaboradores puedan concentrarse en funciones que requieren análisis, creatividad o una relación más cercana con los clientes”. Según los especialistas, la Inteligencia Artificial no reemplazará la experiencia o el criterio de los trabajadores, pero apoyará en tareas para liberar la capacidad laboral.

Fuente: Emol.com

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