Martes 28 de Abril 2026.
Un estudio de Vigatec advierte que las empresas con operaciones continuas necesitarían, en promedio, un 23% más de dotación para mantener su funcionamiento con la nueva jornada laboral.
A partir del 26 de abril comenzó a regir la nueva etapa de reducción de jornada laboral, que establece un máximo de 42 horas semanales para los trabajadores. Y aunque el cambio implica solo dos horas menos de trabajo por persona a la semana, expertos advierten que el impacto operativo podría ser significativo para compañías que funcionan de manera continua o bajo sistemas de turnos. Así lo sostiene un análisis realizado por la División Control de Asistencia de Vigatec, que concluye que las empresas con operaciones 24/7 necesitarán, en promedio, un 23% más de dotación para mantener el mismo nivel de funcionamiento. En términos prácticos, cada cinco trabajadores se necesita de prácticamente uno más para mantener el ritmo de la operación, señalan desde la institución. El estudio consideró sistemas de turnos para los siete días de la semana, incluyendo además los dos domingos libres mensuales obligatorios para el comercio. Según las estimaciones de la compañía, la nueva normativa provocará una caída de 4,5% mensual en las horas laborales disponibles por trabajador, reduciendo además en un 18% el denominado “colchón operativo”. “Las empresas que operan 24/7 deben contemplar en su sistema de turnos un excedente de horas disponibles sobre el mínimo de tiempo que se requiere para cubrir la operación, para absorber licencias, vacaciones e imprevistos”, explica Boris Muñoz, gerente de División Control de Asistencia de Vigatec. Ese margen adicional -clave para enfrentar ausencias, atrasos o contingencias- sería precisamente uno de los principales afectados con la entrada en vigencia de las 42 horas. “En negocios con operaciones dimensionados al límite, este cambio podría significar incluso detener faenas ante cualquier contingencia, incluso atrasos”, advierte el ejecutivo. Según detalla, el efecto no solo se relaciona con la disminución de horas, sino también con la forma en que debe aplicarse la normativa y obliga a replantear la planificación de turnos. “Se cambia la manera en que se construye un turno. Una empresa que tenía todos sus días con la misma hora de salida ahora debe tener dos días en que los trabajadores salen antes. Se requiere revisar la planificación completa de la jornada”, agrega. Otro de los efectos esperados sería el aumento en el uso de horas extraordinarias para cubrir brechas operativas. Sin embargo, desde Vigatec advierten que esta solución también tiene limitaciones y mayores costos. “Esta figura acota la alternativa de las horas extra precisamente cuando más se necesita”, advierte. A juicio del ejecutivo, aunque el sobretiempo puede servir como solución inmediata, no sería sostenible en el mediano plazo. “El sobretiempo es la salida más fácil para cubrir la brecha a corto plazo, pero es la más cara a mediano plazo”, señala Muñoz En ese escenario, plantea que una reorganización de los turnos podría reducir buena parte del impacto operativo. A su juicio, un rediseño inteligente de turnos puede absorber entre el 60% y el 80% del impacto operativo, sin contratar ni pagar sobretiempo adicional.
Fuente: Emol.com

